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vol 33 • 2022

Aproximación de la incidencia de la obra de Paulo Freire en Centros de Educación y Formación Permanente del sur de España

Aproximación de la incidencia de la obra de Paulo Freire en Centros de Educación y Formación Permanente del sur de España

Jurado Jiménez, María Dolores
Ruiz Trigo, Luis
Bosch Rodríguez, Rosario

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1. Introducción. Co-construyendo el conocimiento desde el sentir de la memoria de experiencias educativas

La expansión de temáticas que se han producido a raíz de la obra de Paulo Freire a nivel internacional, nacional o incluso local, son inabarcables en un artículo o en un número de revista, y se necesitaría realizar una investigación más profunda. ¿Cómo medir la incidencia de las obras de un solo autor o autora? Tal como entendemos el proceso educativo, éste se moldea acorde a los contextos, a las situaciones socio-históricas, políticas y económicas. Y por tanto, como educadores y educadoras, podemos analizar y perfilar experiencias, obras y personas que nos han marcado para configurar compromisos educativos en diferentes direcciones.

Por ello, en este artículo, se dan solo unas pinceladas de la incidencia de la obra de Paulo Freire en el contexto andaluz del Estado Español en el que trabajamos, concretamente en la ciudad de Sevilla y provincia, al sur del país. La pretensión de este trabajo no es hacerlo extensible a otros contextos del mismo país, ni expresarlo como única influencia de la obra de Paulo Freire, pues se considera que la extensa e interesante obra de Freire, se re-crea en cada compromiso educativo, en cada acción e intervención, ya sea particular y/o colectiva. Sus huellas se rescatan a niveles internacionales y obviamente están aún presentes, perviviendo mientras sigamos ejerciendo esa dialéctica tan necesaria para co-construir y compartir de forma amorosa y comprometida. Ello no significa que exenta de polémica, análisis o crítica, pues de fondo, Paulo Freire nos avanzó y se adelantó a los tiempos, exponiendo un análisis social, político, educativo y económico que permitía comprender una de sus máximas más citadas: “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo” (Freire, 1992).

Y es en ese acto de cre -acción y de conocer, a la vez que se participa en procesos de experiencias emancipadoras insertas en prácticas educativas de libertad, lo que implica el ejercicio de asumir que cada quien es sujeto. Ello ha de ser interiorizado y vivido de una manera libre y consciente, como parte de una opción vital y de práctica de la libertad (Freire, 1980). En dicho conocimiento “debe participar todo el ser” (Gutiérrez Pérez, 2011) de las personas implicadas, re-conociendo a los que nos preceden, pues no se entiende lo que se hace sin re-conocer de dónde se parte y qué personas o incidentes importantes atraviesan las prácticas educativas para que dejen esas “huellas transformadoras” que nos atraviesan vital, existencial y socialmente.

Es por ello, por lo que en este artículo, se exponen (a través de varias voces) algunos de esos sentires y experiencias. Dos de ellas están elaboradas por personas que, en los momentos en los que se escribe este texto, ya llevan entre 5 y 7 años de jubilación, habiendo trabajado en Sevilla-España durante la última veintena del siglo XX, hasta bien entrada la primera década del siglo XXI. Estos educadores de Centros de Educación de Personas Jóvenes y Adultas (que en términos de Paulo Freire, se correspondería con la Educación Popular) no han sido seleccionados al azar, pues desde hace más de 20 años que nos conocemos y compartimos sentires comunes, realizando puntuales intercambios de espacios educativos entre la Universidad (de Sevilla) y los Centros Educativos de Personas Adultas (de Sevilla y provincia).

Con una de ellas nos une el trabajo que compartimos con una profesora, Isabel López Górriz, quien fue pionera en el contexto español, entre otras cuestiones por abrir espacios educativos e investigadores donde la investigación-acción, en sus diferentes modalidades, era uno de los ejes de su enseñanza y de su práctica de compromiso educativo-investigador analítico y crítico.

Según López Górriz (1998: 67-69), quien elaboró un cuadro de la trayectoria histórica de las diferentes corrientes de investigación-acción, a ésta, en España la sitúa entre los años 1980 y 1990, indicando que es fundamentalmente una corriente de Investigación Participativa ligada a la alfabetización y a los movimientos de Renovación Pedagógica, desde una perspectiva Socio-política, con un encuadre epistemológico: marxista, existencialista, psicológico, sociológico, psico-social; donde el investigador es una persona implicada y militante, apostándose por una investigación transformadora en la modalidad de alfabetización, desarrollo comunitario y animación socio-cultural. Esta profesora también formó parte (como miembro fundadora) del Instituto Paulo Freire de España, siendo impulsora del legado de Paulo Freire desde el compromiso co-creativo compartido, del que dos de las personas que escribimos el artículo fuimos partícipes. Esta asociación sigue en la actualidad expandiendo la obra de Freire, véase a modo de ejemplo (Corella LLopis, Borox y Aparicio Guadas, 2020 y 2022).

Los testimonios que se exponen a continuación, cobran especial importancia pues, en el contexto en el que vivimos, a los profesionales de la educación jubilados no se les brinda un espacio formativo (que no sea el impulsado por iniciativas que quedan en los márgenes formales e institucionales) para poder profundizar en esas experiencias, dándoles un valor real del que se puedan nutrir las instituciones educativas. El valor de las experiencias que ayuden a indagar en los procesos y contextos, así como a analizarlas a la luz de lo que se podría o no mejorar o cambiar-transformar, es esencial para construir colectivamente, dejando huellas educativas psico-socio-históricas, registradas y que sirvan de base para las generaciones que después se forman como educadores y educadoras.

Por tanto, en este espacio se quiere contribuir un poco a esa reavivación de espacios que puedan ser la base de un trabajo posterior en clases universitarias o de formación permanente. En este artículo solo se pretende dejar constancia de lo que en retrospectiva se analiza, percibe o siente como significativo de una labor educativa, que aunque es realizada en diferentes centros y niveles educativos, han podido ser compartidos por un sentimiento y compromiso que nos une a las personas que lo escribimos.

Las tres personas que ahora escribimos este artículo, lo hacemos impulsados desde la disposición de aprender más unos de otros, con la disponibilidad de empaparnos de los aprendizajes realizados por cada uno, a pesar de haber ejercido roles diferentes de acompañantes, maestros y aprendices entre nosotros. Al mismo tiempo, esta escritura nos permite oír, interrogar y cuestionar desde un diálogo de aprendizaje y desde la emoción por re-vivir el sentir y la expansión de cada uno, aportando algo más con su “granito de arena” en las diferentes labores educativas realizadas o soñadas con emotividad e ilusión.

2. Contextualización y descripción de experiencias educativas de Formación Permanente de personas jóvenes y adultas en Sevilla y su relación con el legado de Paulo Freire

Comprehender la profesión de ser maestras o maestros desde una vertiente donde cobre importancia la experiencia educativa y el aprendizaje permanente (de forma horizontal y bidireccional, donde las relaciones entre diversidad de grupos de personas tenga como eje un compromiso real, sorteando barreras institucionales), ha sido y sigue siendo una proeza. No es fácil la labor de concientizar a través de la educación de la que Paulo Freire nos hablaba en Pedagogía del Oprimido, y que en las prácticas formativas cotidianas, podemos ver que no ha perdido presencia y sentido al re-leerse de nuevo con los parámetros actuales de orden mundial que nos toca vivir. El impulso para avanzar en esa “Pedagogía de la Esperanza” y “Pedagogía del amor”, implica aún hoy todo un reto, pues pareciera que en las Universidades y en los contextos educativos informales, caemos en la desidia del olvido cuando algo viene de atrás.

En nuestro país, España, casi 40 años de dictadura han calado profundamente en la sociedad, y por tanto su huella en la educación también se deja sentir.

Por ello, es importante que se recupere la voz de profesionales de la “Educación Popular” comprometidos con una educación de personas jóvenes y adultas, de una etapa importante en el contexto español (entre 1980 hasta 2017). Estos testimonios pueden ser de utilidad para recuperar parte de un legado de memoria histórica educativa. Y a la vez, ello se convierte en un acto compartido y co-creador que ayuda a comprender, aunque sea de forma sintética, la importancia de recuperar voces de profesionales de la educación comprometidos socio-políticamente de forma colectiva y que ahora están en procesos de jubilación y que pueden ser guías y voces que ayuden a re-crear el legado educativo, no solo de Paulo Freire, sino también de otras muchas personas que han confluido con sus planteamientos innovadores esenciales.

Experiencia 1. Testimonio de un maestro

A modo de introducción de la incidencia para la educación de la obra de Paulo Freire en España, se exponen algunas de las máximas que han guiado este proceso y que son tomadas de la obra de Freire (1980) en La educación como práctica de la libertad:

El analfabeto aprende críticamente la necesidad de aprender a leer y escribir, se prepara para ser el agente de este aprendizaje.

(…) la alfabetización es más que el simple dominio psicológico y mecánico de las técnicas de leer y escribir…Es entender lo que se lee y escribir lo que se entiende”. … implica... una actitud de creación y recreación.

(…) De ahí que el papel del educador sea, fundamentalmente, dialogar con el analfabeto sobre situaciones concretas, ofreciéndole simplemente los instrumentos con los cuales él se alfabetiza.

Son importantes dos conceptos para entender bien lo que Freire nos quiere transmitir:

Concientización: es el proceso por el cual el hombre no sólo toma conciencia de su realidad, sino que lo hace en forma crítica comprometiéndose con su cambio concreto.

Y educación liberadora: la que toma en cuenta al hombre verdadero y real, que parte de él y busca llevarlo a su plena humanización. El hombre no se libera sólo, ni es liberado por otro, sino que se libera en comunión y partiendo desde su realidad.

a. Los comienzos de la Educación de Permanente de Personas Jóvenes y Adultas en Sevilla

El 5 de diciembre de 1980 el Ayuntamiento de Sevilla aprueba el Plan Municipal de Acción Educativa (P.M.A.E.) a propuesta de la Delegación Municipal de Enseñanza. En su primera fase experimental abarca el curso 1980/81. El P.M.A.E. ofrece programas que suponían la mejora de las condiciones materiales y una transformación cualitativa de la actividad educativa. El programa que nos incumbe realzar aquí es el de Alfabetización de Adultos:

El Ayuntamiento apoyará económicamente las experiencias educativas realizadas en este campo por maestros en paro (que algunos años anteriores al Plan Municipal habían comenzado una labor educativa sin salarios ni contrataciones laborales), por el servicio que suponían a la población analfabeta de algunos barrios sevillanos. Según el censo de 1975, en Sevilla existían 28.989 analfabetos totales y 269.914 personas con estudios primarios incompletos, de una población de 589.719 sevillanos.

Se crean centros pilotos de alfabetización en los barrios de Sevilla con mayor índice de analfabetos. Estos centros tienen carácter experimental y pretenden no sólo enseñar a leer y escribir, sino dar a los adultos instrumentos culturales para la reflexión, el diálogo y el conocimiento del entorno. Por otra parte, se pretende conectar estos centros con diversos servicios sociales para los barrios en que se ubiquen (guarderías, asesoramiento jurídico, atención sanitaria, etc.) y que lleguen a ser auténticos centros de animación social.

Entre esos maestros y maestras en paro, me encontraba yo. El proyecto de alfabetización fue realizado por nosotros (un grupo de personas inquietas y comprometidas con esta realidad y en situación de desempleo) y presentado a la Delegación Municipal de Enseñanza. El proyecto tenía un nombre sencillo: “Alfabetización en Sevilla”.

El grupo de maestros y maestras, al completo, formábamos parte del “Seminario de Alfabetización” que dirigía el profesor de pedagogía en la Universidad de Sevilla, Manuel Collado Broncano. Nos reuníamos todas las semanas en la Facultad de Pedagogía que entonces estaba en la calle Gonzalo Bilbao (zona Puerta Osario). Esta fue nuestra gran formación en Educación de Adultos, pues en aquellos tiempos no existía una titulación con la especialidad de adultos en magisterio, ni ahora tampoco. Más adelante este Seminario formó parte del Colectivo Andaluz de Pedagogía Popular (en adelante C.A.P.P.).

Nuestra formación también se complementaba con la organización de jornadas, recibíamos cursos, impartíamos cursos, organizábamos encuentros, íbamos a encuentros (había coordinación a nivel andaluz), Escuelas de Verano y diversas actividades relacionadas con la Alfabetización y la Educación de Adultos. Es decir, estábamos formándonos como especialistas en la materia. Y defendíamos una verdadera Educación Permanente.

b. El nacimiento de un Proyecto Educativo Sentido

Tanto en el Seminario como en los cursos recibidos, estudiábamos la figura y el método de enseñanza del gran Educador Paulo Freire. Por ello, nuestro proyecto colectivo estaba inspirado en Freire. Éramos personas jóvenes con ganas de aprender y nos volcamos en conocer y llevar a la práctica su método adaptándolo a la realidad de los barrios donde trabajábamos. Voy a reseñar brevemente (véase Tabla nº 1) algunas de las líneas del proyecto que con mucho entusiasmo y dedicación elaboramos con los límites propios de los años 80.

Tabla nº 1. Síntesis del 1er. Proyecto de Alfabetización presentado a la “Delegación Municipal de Enseñanza: “Alfabetización en Sevilla”

1. Antecedentes

Nos ocupamos de investigar los antecedentes. A finales de los años 70 se empezaron a dar clases en la zona del distrito Macarena por compañeros en paro que vivían en ella y con sólo un maestro del Ministerio de Educación. No le importaba casi nada al Ministerio la tasa de analfabetismo ni la falta de estudios de las clases populares en esta zona y en otras de Sevilla. A los cuatro compañeros en paro no se les reconoció su labor.

Durante el curso 79/80, se asistió a unas Jornadas de Adultos en Barcelona. Allí se descubrió la organización y la lucha existente por la implantación de las clases de alfabetización en barrios “marginados”, esencialmente habitados por personas andaluzas emigradas a esa ciudad del norte. Tuvieron apoyo de distintas instituciones catalanas.

Esto abrió los ojos a los asistentes a estas jornadas y pensamos que también podía ser posible en Andalucía.

Tuvimos en cuenta que en 1977 se crearon los primeros ayuntamientos democráticos después de la dictadura. Por tanto, había condiciones objetivas para embarcarnos en reivindicar la Alfabetización en Sevilla.

2. Los primeros pasos

En la Escuela de Verano organizada por el C.A.P.P. en 1980 celebramos una sesión sobre educación de adultos y alfabetización (embrión del futuro seminario) y llegamos a los siguientes acuerdos:

a) Determinar las necesidades de alfabetización en nuestra provincia

b) Elaborar un mapa en ese sentido. El objetivo no era sólo teórico, sino también contactar con maestros que estuvieran interesados en trabajar en la Alfabetización.

c) Nuestra metodología estará basada en Paulo Freire.

d) En el marco de la ponencia “Municipio, Ayuntamiento y Escuela: posibilidades educativas y culturales”, elaboramos un plan educativo en el que incluimos “Animación Socio – Cultural de Adultos: Alfabetización en zonas “deprimidas” de Sevilla.

3. Campaña de sensibilización

La zona o barrio donde se ubique un centro de adultos debe ser elegido con un estudio previo del entorno detectando las necesidades educativas de la población: índice de analfabetismo, personas sin estudios, nivel cultural, nivel socioeconómico, nivel asociativo, instituciones, costumbres, recursos materiales y humanos.

Una vez analizado el estudio y elegido el centro procederemos a diseñar la campaña de sensibilización contactando con todas las entidades públicas existentes en el barrio. Cualquier proyecto educativo debe relacionar el entorno donde se ubique el centro con los programas que se diseñen. Por tanto, el entorno debe utilizarse como recurso globalizador y generador de actividades.

4. Bases metodológicas

Los puntos principales son:

a) La educación es un proceso de concientización. Este proceso es dialéctico y repercute positivamente en la realidad social donde se lleva a cabo para poder transformarla. El diálogo y la puesta en común son fundamentales porque todos aportamos y críticamente analizamos

b) La alfabetización es el primer paso de este proceso educativo que se engloba dentro de la educación permanente y que suponga la animación socio - cultural de adulto.

c) La búsqueda de nuestra identidad cultural e histórica reforzará todo el proceso.

d) Los dos elementos que definen y dirigen nuestra metodología son:

- Partir de la realidad como elemento de estudio.

- El diálogo como elemento de comunicación

Fuente: elaboración propia en base al proyecto presentado colectivamente.

Fue en marzo de 1981, cuando comencé a impartir las clases de Alfabetización. Fue el comienzo de una maravillosa experiencia como maestro de adultos. Aunque realmente la experiencia comenzó antes.

En educación de adultos es cuestión previa fundamental conocer el entorno. Conocer el entorno no es sólo conocer los espacios físicos, sino realizar la campaña de sensibilización para atraer al centro al posible alumnado. Esta campaña se diseña y se ejecuta conjuntamente con las asociaciones existentes en el barrio. Ahí se plasma sobre el terreno la ilusión con la que llegamos al lugar. Todo fue entrañable. Es comenzar el camino unidos de las manos. Es entablar relaciones con el gran objetivo de conocer de antemano a las personas interesadas en aprender a leer y a escribir y cuáles eran sus intereses socioculturales.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar” como dijo el poeta. Fue fácil. Así comenzábamos a transformar la realidad porque se planteaba de esta manera. Porque de eso se trata. Y no era” tú y yo” sino “nosotros” unidos con una meta clara: conseguir las herramientas necesarias para mejorar la calidad de vida de las personas del barrio que tantas y tantas veces reivindicaban.

Yo no soy neutral ni lo he sido en mi amplia trayectoria profesional y personal. Tenía claro donde quería trabajar y con quienes quería trabajar. Ser educador de adultos es lo mejor que me podía pasar. Y serlo en un centro de adultos de un barrio con una elevada tasa de analfabetismo y con necesidades clarividentes de formación. Porque también tenía claro que teníamos que transformar la realidad para que nuestra sociedad fuera cada día más justa y más igualitaria y que el centro de adultos tenía que ser un espacio vivo de aprendizaje, de actividades diversas, de convivencia, de reivindicaciones, de Cultura Popular.

Contar con el movimiento asociativo del barrio y de otras zonas cercanas es fundamental para la vida de un centro educativo, en el sentido amplio de la Educación.

Para mí “aquella época” fue: Principios de los 80. Hablando de creatividad, me gustaría resaltar lo ilusionante y gratificante que fueron la organización y la celebración de las “I Jornadas de Alfabetización, Educación de Adultos y Cultura Andaluza” celebradas en Sevilla los días 29, 30 y 31 de 1982. Fueron organizadas por el “Seminario de Educación de Adultos del C.A.P.P. de Sevilla”, por el “Taller Andaluz de Educación Permanente de Granada”, por el “Grupo de Maestros de Adultos del Ayuntamiento de Sevilla” y por la “Escuela de Monitores de Málaga”.

Creo que en estas Jornadas se crearon las bases para que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía asumiera posteriormente la Educación de Adultos. Lo que se llamó “El Programa de Educación de Adultos para Andalucía”. Fue como un sueño hecho realidad. Nuestro esfuerzo, nuestra lucha y nuestra plena dedicación dieron sus frutos y la Junta de Andalucía fue receptiva para asumir progresivamente las conclusiones y el documento de trabajo que salieron de estas Jornadas. Las ilusiones, a veces, se cumplen. Seguimos haciendo camino al andar.

Las personas que creamos las clases de la Educación de Personas Adultas, pues no la creó la Junta de Andalucía, ni el Gobierno Andaluz, sino que fuimos numerosos profesores y muchos vecinos y asociaciones populares los que la creamos… para que pudiéramos defendernos con nuestra palabra y nuestra cultura. (Manuel Collado Broncano, “mi maestro”)

Experiencia 2. Testimonio de una maestra

a. Extracto de los inicios de la Educación Permanente de Personas Adultas

Hablar o escribir acerca de la influencia de Paulo Freire en la educación en España nos llevaría a analizar las prácticas educativas, la metodología, la forma de interrelacionarse las personas que intervienen… Y además de dónde procede esa forma de “hacer”, en qué principios se basan y cómo se adquirieron. Esto implicaría un estudio más arduo y con más tiempo del que tenemos ahora.

Aun así, podemos encontrar reflejada la pedagogía de Paulo Freire en los proyectos y actividades que se realizan en los centros educativos, en talleres, en seminarios… En nuestro caso, en los Centros de Educación de Personas Adultas de Andalucía, que es lo que más conozco, por haber participado desde 1982 hasta la actualidad. Y en la formación de los profesores que iniciaron la creación de estos centros. Es interesante además ver la trayectoria y los cambios producidos en dichos centros, desde sus comienzos a la actualidad.

Mis inicios se encuentran en un barrio del extrarradio de Sevilla (Las Huertas), conectando con la Asociación de Vecinos, a través del Distrito Municipal. Con dicha asociación, compuesta curiosamente en su mayoría por mujeres, comenzamos a ver las necesidades, intereses y demandas de las personas que allí vivían. Y conseguimos que nos dejaran un aula de uno de los colegios “prefabricados” para comenzar nuestra formación conjuntamente, con la transmisión e intercambio de conocimientos, a través del diálogo. Primero como educadora, facilitando los instrumentos necesarios para el aprendizaje de la lectoescritura. Y al mismo tiempo, aprendiendo los conocimientos sabios y de gran riqueza cultural, basados en la experiencia, por parte de las personas que querían participar en el proceso de alfabetización.

Al mismo tiempo, tuve la suerte de contactar con el Colectivo Andaluz de Pedagogía Popular (en adelante C.A.P.P.), con Manolo Collado Broncano y los profesores que allí se reunían, participando, desde entonces en cursos, seminarios y jornadas. Así conocí los principios de la Pedagogía de Paulo Freire, que “dio nombre” a lo que pensaba que debía hacerse en Educación y la convicción de que esa era la mejor “forma de hacer”.

Esto nos llevó a educadores y educadoras de personas adultas a emplear como método de alfabetización “la palabra generadora” o “el método global”. Este último, basado en los mismos principios, a través de textos formados por frases que se explicitaban sobre el tema de interés que se elegía entre aquellos intereses y necesidades de las personas que acudían a las clases. Partir de estos temas, para desarrollar y crear materiales que facilitasen debates y opiniones, nos enriquecían y nos llevaban a la búsqueda de profundización de conocimientos.

b. Centros de Educación de Personas Adultas: algo más que centros de Alfabetización

Pero no sólo debemos hablar de métodos de alfabetización, sino que estos centros se convierten en centros de dinamización social y cultural en los barrios o municipios donde se ubican. Estos años de creación de centros municipales, impulsados exclusivamente por maestros, pedagogos y otros profesionales “parados” (en situación de desempleo), generaron una influencia de compromiso social, que se mantiene una vez consolidados estos centros dentro del “Programa de Educación de Adultos”, en la década de los años 90. Esto se puede comprobar a través de los libros publicados por los mismos centros educativos, donde las personas participantes son tanto alumnado como educadores y educadoras. Algunas de dichas producciones coinciden con las celebraciones de los 10 años de caminar unidos, otros se crean por facilitar materiales y experiencias vividas. Aquí sólo se hace mención, con todos mis respetos, a algunos libros, pues otro tipo de estudio y análisis tendría necesariamente que implicar a las personas que los hicieron posible. Reseñamos algunos de ellos, de la provincia de Sevilla:

Algunas Obras publicadas en “Centros de Educación de Adultos” de Sevilla (Actualmente denominados Centros de Educación Permanente de Educación de Personas Adultas)

1984

Los Carteros. Un barrio con historia Una experiencia de Ciencias Sociales. Editorial Colectivo Andaluz de Pedagogía Popular. Sevilla

1994

Como para escribir un libro”. Centro de Adultos de Brenes. Muñoz Montraveta Editores. Sevilla-Bogotá.

1994

“10 años de Educación de Adultos en el Viso del Alcor 1984-1994”. Centro de Educación de Adultos El Viso del Alcor. Sevilla: Junta de Andalucía Consejería de Educación y Ciencia.

1999

“Una puerta abierta” Centro de Educación de Personas Adultas “Manolo Collado” Parque Alcosa. Ed. Asociación de alumnos “La amistad”. Sevilla

1999

“Historias de vida” del Centro de Educación de Adultos Juan XXIII.

2016

“La Memoria Recuperada” Relatos e Historias de Vida del Taller para la memoria Histórica y Social. Centro de Educación de Personas Adultas Manolo Reyes.

Fuente: Elaboración propia.

Coincidiendo con el año Europeo de la Educación y de la Formación a lo largo de toda la vida (1996) la Dirección General de Promoción y Evaluación Educativa de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, publicó un libro de materiales de apoyo, en el que se recoge una antología de trabajos de 1983-1994 de Centros de Educación de Personas Adultas de la provincia de Sevilla.

No podemos dejar de hacer mención a proyectos de formación dentro de las empresas como el del centro de adultos de Hytasa o el proyecto educativo de Astilleros. También hacer una referencia especial a los boletines de información del Seminario de Educación de Adultos del CAPP.

Estas experiencias las podemos ver reflejadas en otras muchas publicaciones de experiencias en todas las provincias de Andalucía. Tuve la suerte de conocerlas en el tiempo que estuve trabajando en la Consejería de Educación. En todas ella se refleja el espíritu de la Pedagogía de Paulo Freire.

Cuando me hicieron el contrato de trabajo formé parte del equipo de profesores del Centro de Educación de Personas Adultas “Manolo Collado”. De estos años, destacar la importancia del trabajo en equipo, el afán de seguir investigando y creando materiales adecuados para cubrir las necesidades demandadas, tanto explícitas como implícitamente. Y, sobre todo, la concepción de un centro de animación socio-cultural y desarrollo comunitario, justificado en la desestructuración del movimiento ciudadano de los años 80 y en un barrio, entonces alejado del centro de Sevilla, con poca comunicación y con muchas carencias, a pesar del número de habitantes. Como se describe en el libro “Una Puerta Abierta”:

después de años de trabajo intentando implicar a las Asociaciones y Entidades Ciudadanas en un trabajo de análisis de la propia realidad, identificación de los problemas y necesidades de la Comunidad, en la elaboración de propuestas de soluciones y en las gestiones y acciones para la reivindicación y negociación ante las instituciones públicas (…) Se creó la FEA (Federación de Entidades y Asociaciones), en la que el centro de Educación de Personas Adultas asumía la secretaría y el espacio de reunión. Así se llegó a conseguir mejoras sustanciales en atención sanitaria (Centro de Salud), arreglos urbanísticos (Centro Cívico, rehabilitación del Barrio), limpieza y recogida selectiva de basuras y transporte urbano, elaboración de proyectos como la Casa de Oficios, Oficina de Información para la juventud, Prevención del uso de drogas, la restauración del parque periurbano, la creación de huertos ciudadanos y, en general, se promovió una mayor concienciación y participación de los vecinos en la resolución de sus problemas.

No quiero dejar de mencionar la labor del proyecto de inmigrantes, que comenzó con clases de español, para aprender el idioma, llevado a cabo por colaboradoras del centro, que sacaron el Graduado Escolar con nosotros y se ofrecieron voluntariamente en su participación. Proyecto que llegó a ser algo más, pues al utilizar el método de diálogo y práctica sobre el tema elegido, se facilitó el intercambio de experiencias, recetas culinarias, cultura, que se consolidaron en jornadas interculturales, en las que cada uno aportaba sus conocimientos. En estos proyectos se vislumbra la “concientización” y la idea de “educación liberadora” y de “transformación de la sociedad”.

c. La incidencia de la práctica de la Investigación-Acción Participativa cuando se trabaja de forma comprometida con la transformación de las personas adultas

Siempre he manifestado que tenía la suerte de trabajar en lo que me gustaba. Y así ha sido hasta mi jubilación. Sin embargo, siempre he sentido la necesidad de seguir estudiando, simultaneándolo con el trabajo práctico y la vida familiar. Sobre todo, los estudios basados en la metodología de la enseñanza. Es por ello que, en los 90, me encontraba en la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, donde conocí a Isabel López Górriz. Una suerte extraordinaria. Ella ponía las palabras a todo lo que sentía, daba el fundamento teórico a mi práctica. Desde entonces trabajé con ella como alumna interna y más tarde como colaboradora externa. Mi maestra/amiga. La persona que más sabía sobre investigación- acción/participativa. Ella sí había vivido esos procesos y era capaz de teorizar su práctica. Anteriormente, en 1987, conocí una ponencia suya en las “III Jornadas de Alfabetización, Educación de Adultos y Cultura Andaluza”. Un resumen de su ponencia aparece en el Boletín de Información del Seminario de Adultos del CAPP, nº 50. En dicho artículo nos decía que:

“la cultura popular es un intento de devolver al pueblo sus herramientas que les permita pasar de “objetos pasivos” a “sujetos activos”, creando su propia cultura a través de su experiencia individual y colectiva, del compromiso, de la participación y del diálogo. Y nos propone la necesidad de una metodología (la Investigación-Acción Participativa) que permita devolver al pueblo su capacidad de protagonismo en la Historia, crear una justicia social y liberar al hombre de su opresión.

(López Górriz, 1987)

En estas jornadas se apunta la necesidad de una formación de formadores específica para los educadores de Personas Adultas. Y así, durante tres o cuatro cursos trabajamos conjuntamente con Isabel, sus alumnos/as internos y colaboradores/as externos y educadores de Centros de Educación de Personas Adultas. Elaborando y llevando a cabo proyectos de “investigación participativa y mejora del entorno”, dentro de las convocatorias de proyectos de investigación e innovación educativa de la Junta de Andalucía, así como en seminarios de formación, dentro de los planes de formación para educadores de Adultos, a través de los Centros de Formación de Profesores. Todos los que participamos en este proyecto, nos convertimos en investigadores de nuestra práctica. Tras las primeras reuniones, decidimos que queríamos investigar nuestro rol y modelos de educadores que ofrecíamos dentro de nuestros grupos de clases y las relaciones que se establecían. Así es cómo nos convertimos en investigadores de nuestra propia práctica, siendo observadores externos e internos, recogiendo datos, transcribiendo esos datos, analizándolos, tanto individualmente como en sesiones grupales, en las que íbamos exponiendo los cambios y transformaciones que se estaban produciendo, tanto en nuestra práctica profesional, como en nuestra propia vida existencial. Nos dimos cuenta que no solo era importante llegar a la teorización de nuestra práctica, sino comprender los cambios tan profundos que experimentábamos en el proceso.

El acompañamiento de Isabel fue crucial en este proceso educativo. Aprendí tanto en estos años, que esta metodología se hizo extensiva con todas las personas con las que me relacionaba, tanto en los grupos de clases más formales, como en la colaboración con las asociaciones cercanas y en los grupos de formación en los que participaba, en más de una ocasión, como formadora o asesora.

d. El trabajo educativo con personas jóvenes y adultas en Centros Rurales

Por último, no puedo dejar de mencionar la experiencia en medios rurales, desde el curso 98/99 en el centro de Educación de Personas Adultas de Palomares del Río- Almensilla y en el CEPER Ribera del Guadalquivir de Coria del Río.

De los años de Palomares del Río- Almensilla destacaríamos en primer lugar, no solo los grupos de alfabetización, también los grupos de formación para la consecución de una titulación necesaria para la inserción en el mundo laboral. En este caso, para la preparación a pruebas libres para obtener los títulos de Auxiliar de enfermería y de Jardín de Infancia. Sin estas titulaciones, estas personas no podrían haber seguido en sus puestos de trabajo o encontrar los primeros empleos. O para la obtención del Graduado Escolar (estudios primarios), posteriormente el Graduado en Educación Secundaria, o de preparación para las pruebas de Acceso a la Universidad para personas mayores de 25 años o mayores de 45 años, o la preparación para las pruebas de Acceso a la Formación Ocupacional de Grado Superior. En esta etapa, dos personas solas en dos pueblos diferentes, no podríamos haber llevado a cabo esta oferta tan extensa, acorde con la demanda y con buenos frutos, sin una metodología basada en el diálogo, en un clima de confianza, afecto y positividad en el que el educador facilita los instrumentos necesarios para que las personas integrantes de estos grupos consigan investigar y trabajar en los objetivos propuestos.

Por otro lado, fue crucial la colaboración estrecha con las personas responsables de las Áreas de Educación y de las áreas de Asuntos Sociales y de Igualdad y animación sociocultural; así como la colaboración con las Asociaciones de Mujeres y Talleres Municipales. Se creó un movimiento asociativo tan importante, de creación de proyectos, jornadas culturales, actividades, de generación de recursos y colaboración, compartiendo dichos recursos, que es difícil de olvidar por las personas integrantes de estos movimientos. En Palomares del Río, se llegó a implicar a casi toda la población de mujeres y llegamos a participar hasta en un proyecto de Universidad Popular (UNILCO) durante varios años.

Ya no existe una formación específica para el profesor de Educación de Adultos. Ya estamos dentro del Sistema Educativo General desde hace tiempo. Sí es verdad que sigue habiendo centros, que siguen cercanos a las líneas metodológicas de Paulo Freire, sobre todo aquellos en los que los educadores iniciales del 80/82 no se han jubilado aún o los profesores de primaria que se integran con el ánimo y la ilusión de hacer una educación distinta a la que llevaban en su trayectoria profesional inicial. Pero ya no hay esas jornadas o espacios de formación, como antaño, en las que nos intercambiábamos experiencias, materiales y estudios conjuntos. Ya las reuniones, en general se realizan entre los equipos directivos de los centros y la inspección y responsables de la Administración y que se suelen traducir en el conocimiento de normativas y cómo se deben cumplir. Se ha perdido gran parte de la esencia con la que empezamos con tanta ilusión y compromiso.

Aun así, todavía quedan centros como el CEPER Ribera del Guadalquivir de Coria del Río en Sevilla, en los que se siguen haciendo proyectos con ilusión, y se trabaja en distintos proyectos y procesos conjuntamente, compartiendo todo entre el profesorado y responsables de las distintas secciones, con un director que tiene muy claro que aquello que se empezó con tanta ilusión tiene que continuar avanzando. Actualmente (2020), han presentado un plan para su aprobación por parte de la Delegación de Educación, que unifican todos los grupos, actividades de proyectos antiguos y nuevos. Lo denominan “Emotio para la motivación” Paulo Freire. “La emoción motiva la acción de aprender. Emociónate aprendiendo”. Este Plan se inicia exponiendo:

“Nuestro Plan de Centro fija, entre otras metas, elevar el nivel cultural de la población a la que atendemos de forma que puedan disponer de una autonomía personal en la vida cotidiana, proporcionar a las personas adultas los recursos necesarios para poder analizar y transformar su realidad, facilitando la formación, y la obtención de titulaciones necesarias para incorporarse al mundo laboral, para promocionar y/o reciclarse. Siempre desde un concepto amplio de EDUCACIÓN PARA TODA LA VIDA Y PARA TODAS LAS PERSONAS.”

3. Conclusiones abiertas

Este proceso de sistematización no queda exento de análisis, alegría y dolor a la vez, pues impregna de emoción por la re- cre -acción compartida sobre la acción cotidiana, sobre todo cuando toca “las tripas”, es decir, cuando miramos en la distancia hacia dentro, hacia esa “transformación socioexistencial”. Este término es usado por López Górriz (2008: 301), para indicar que la dimensión existencial de la persona no deja de ser social y socializadora al mismo tiempo. De ahí la importancia para entender que la educación no solo está ligada a los espacios formativos formales o institucionales, sino que abarca todos los espacios y contextos sociales en los que los colectivos y las personas inter-actuamos.


Referencias bibliográficas

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CORELLA LLOPIS, Iolanda; BOROX LÓPEZ, Paqui y APARICIO GUADAS, Pep (Edición) . Nueva educación permanente: saber, emancipación y practicabilidad de la vida 2. Sedas y travesías del aprendizaje. Xátiva -Valencia: Ediciones del Instituto Paulo Freire de España, Colección Mínima #13, 2020.

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