Carlos Rodrigues Brandão: Entre la viola y los sueños: la vida pajarita
- Inez Helena Muñiz García
- n. 39 • 2025 • Instituto Paulo Freire de España
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Carlos Rodrigues Brandão: Entre la viola y los sueños: la vida pajarita
Inez Helena Muñiz García
Si las palabras son pocas, el corazón está de mucho para recordar al querido Carlos.
Cuando mi amigo Marco Raúl Mejía Jiménez me invitó a participar en este Dossier en honor a Carlos, quien cambió de tono en 2023, y se fue a escribir y componer con líneas angelicales, la primera pregunta que le hice fue si podría invitar a otras personas a unirse a nosotros en este homenaje tan sensible. Su respuesta fue inmediatamente positiva. Entonces, convoque a algunas personas queridas de Brasil, César, Liana y Nathercia, a unirse a nosotros para recordar a nuestro querido e inolvidable Carlos.
¿Qué podemos decir de una persona que con amor pone a disposición sus libros y otros escritos em https://apartilhadavida.com.br/bio/?
Tantos estudios, tantos títulos, tantos diplomas... sin embargo, señala “pero en la pared de mi casa los únicos diplomas que tengo colgados son: explorador, guía de excursiones, guía de escalada, de haber escalado el Dedo de Dios[1], y de haber hecho el Camino de Santiago”[2]. La simplicidad vivía en su corazón.
Carlos siempre supo que “la sabiduría no consiste en conocer el mundo, sino en intuir los caminos que hay que tomar para ser mejor. La sabiduría consiste en el arte de descubrir el dolor, la esperanza” (Viejo Antonio, en Marcos, 2000, p. 34)[3].
Caminante incansable, una vez me contó que, muy feliz, habló con su compañera de vida: “María Alice, quién lo diría, estamos celebrando 50 años de matrimonio”, a lo que ella respondió: “menos Carlos, menos, la mitad de ese tiempo tú pasaste viajando”. Carlos siempre tuvo pasajes divertidos de su propia vida para compartir con nosotros y él mismo se reía de sus historias.
Pido permiso al querido Carlos para recordarlo y rendirle homenaje utilizando sus propios escritos que entrelazo a lo largo de este texto.
Mantener la esperanza: mantra sagrado en la vida de nuestro sabio Carlos. En el año 2020, tan desafiante en todo el mundo, que estaba atormentado por el Covid-19, envió un correo electrónico a sus amigos el 29 de septiembre, en el que escribió: “Encontré las palabras de Sartre de 1980, cuando cumplí 40 años... Son palabras dichas poco antes de su muerte (la [de] Sartre), pero son las mismas que si se hubieran dicho hoy”.
“Mantener la esperanza[4]
En una última entrevista, publicada en portugués por el diario O Estado de São Paulo, dijo esto, que transcribo a continuación. Y por dos razones.
Uno, por el mensaje lleno de esperanza en un “nosotros” de aquel tiempo, que espero esté vivo, ardiente y activo también hoy.
Otra, porque el mundo que describió en 1980 parece ser mucho peor hoy, en 2020, entre pandemias, caos e incendios por todas partes (y no sólo incendios forestales).
De ahí que lo que dijo hace 40 años deba leerse, reflexionarse y, sobre todo, practicarse aún más hoy. Ahora.
Jean-Paul Sartre murió en abril de 1980, el mes y año en que cumplí 40 años.
Quiero recordarlo ahora, en 2020.
“El mundo parece feo, malo y sin esperanza. Esta sería la desesperación de un anciano que ya murió dentro de nosotros.
Pero resisto y sé que moriré de esperanza, dentro de la esperanza.
Pero esta esperanza tendremos que fundarla.
Debemos intentar explicar por qué el mundo de hoy, que es horrible,
no es más que un momento en el largo desarrollo histórico;
y que la esperanza siempre ha sido una de las fuerzas dominantes de las revoluciones y las insurrecciones,
y cómo todavía siento la esperanza, como mi concepción del futuro”.[5]
(O Estado de São Paulo, 18 de abril de 1980, página 21)
Un abrazo, Carlos”
Carlos es ese hombre que entendió que la esencia de vivir es jugar. Jugó con la vida, jugó con la muerte, jugó con las palabras, jugó con la poesía, jugó con las personas con las que convivió, y ahora, seguramente, juega en los campos celestiales bordados con rayos de sol y luna.
Busqué adjetivos para componer un acróstico para Carlos, aunque sé que una persona como él es sustantiva, no hay ningún adjetivo que pueda calificarlo. Carlos Rodrigues Brandão lo es.
Compañero
Amigo
Raro
Leal
Observador
Soñador
Revolucionario
Original
Dulce
Respetuoso
Inovidable
Genial
Unico
Especial
Sagaz
Benévolo
Risueño
Adorable
Notable
Determinado
Agradable
Osado
En diciembre de 2021, cuando le envié un mensaje navideño por correo electrónico, me respondió: “¡Gracias!, Inez Helena, gratitud”. Y me envió el poema “2022”, del cual hago una tra(i)(duc)ción libre:
2022
Dos mil veintidós.
Veintiuno fue difícil
¡pero hemos llegado hasta aquí!
Otro año “fuera”
y “primero de enero”
Siempre es "todo-el-día",
¡Y cada día es ahora!
Empecemos de nuevo.
¡La vida está aquí y es el momento!
Abre la puerta, llama a otros.
Y con los demás, sigue adelante.
¡La vida es siempre!
ella es dos mil veintidós,
y ella no te espera
y ni siquiera es “para después”.
Seguimos esperanzando y en el espíritu de las “sabidurías insurgentes de Abya Yala”, que aprendimos con Patricio Guerrero Arias, corazonando, creyendo que hacer todo con el corazón, como siempre lo hizo Carlos, es nuestro aprendizaje diario para honrar lo poético y amoroso legado que nos deja.
Inez Helena Muñiz García[6]
En una cálida primavera, en Natal, capital del estado de Rio Grande do Norte, muy cerca de Angicos, cuna brasileña de la Educación Popular, una tierra que tanto amaba Carlos, donde, en 1963, personas jóvenes y adultas fueron alfabetizadas en 40 horas, con el conocido método ideado por Paulo Freire, educador y filósofo, Patrono de la Educación Brasileña, amigo y compañero en tantas andanzas de Carlos. ¡Podemos imaginar qué buena dupla hacen los dos en el infinito!
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El Dedo de Dios es un pico de 1.692 metros de altura cuyo contorno se asemeja a una mano que apunta con su dedo índice hacia el cielo. Es uno de varios monumentos geológicos de la Sierra de los Órganos, que se encuentra en la Sierra del Mar, entre las ciudades de Petrópolis, Guapimirim y Teresópolis, en el estado de Rio de Janeiro, Brasil (Wikipedia). ↑
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Traducción libre, de mi responsabilidad. ↑
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Marcos. (2000). Desde las montañas del sureste mexicano (cuentos, leyendas y otras posdatas del Sub. Marcos: recopilación y notas, alguien. México DF: Plaza Janés. In: Arias (2018). La chakana del corazonar - Desde las espiritualidades y las sabidurías insurgentes de Abya Yala. 1ra edición. Universidad Politécnica Salesiana. Quito, Ecuador. ↑
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Traducción libre, de mi responsabilidad. ↑
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Traducción libre hecha por mí. ↑
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Investigadora-becaria coordinadora del Programa Estratégico de Investigación Aplicada en Ambientes Innovadores del Rio Grande do Norte en la Fundación de Amparo y Promoción de la Ciencia, Tecnología e Innovación de Rio Grande do Norte (FAPERN) y Curadora del Café Internacional con Paulo Freire. ↑














