Alicia Gil. El compromiso en un recorrido vital
- Consol Aguilar, Universitat Jaume I, Castelló
- n. 37 • 2024 • Instituto Paulo Freire de España
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Alicia Gil. El compromiso en un recorrido vital
Consol Aguilar, Universitat Jaume I, Castelló
Hablar de Alicia Gil Gómez (5 de junio de 1954-3 de enero de 2024) es hablar de compromiso feminista. Recordarla significa vindicar su lugar como referente feminista.
Ella impulsó el primer proyecto NOW que se realizó en la UJI que, además, supuso entonces la mayor dotación económica en un proyecto en nuestra universidad. Fue directora de diversos proyectos del Fondo Social Europeo (NOW y EQUAL) y de la Comisión Europea (Leonardo Da Vinci) desarrollados por la Universitat Jaume I.
Autora del proyecto Fundación Isonomía, en la que fue gerente y coordinadora general, (2002/2010) de la UJI. Coordinadora pedagógica de la Escuela “Espacio de Salud Entre Nosotras” de la Asociación Mujeres para la Salud (AMS).
Desde su inicio, defendió Isonomía como un espacio de rigor científico en sus propuestas. Cuando concluyó esta etapa creó la revista feminista conlaa que dirigió durante doce años, reconocida con premios como el concedido por Dones Periodistes de Catalunya (2017) o por el Consejo de Mujeres del Ayuntamiento de Madrid (2017).
Desde el principio consideró necesario generar recursos bibliográficos para compartir todo el conocimiento que se iba generando en todo aquello que organizaba Isonomía, como ejemplo, podemos citar la Colección 2468 (21 volúmenes); la colección ¿Qué queremos decir cuando hablamos de…? Eliminar obstáculos para la Igualdad; La Agenda de las invisibles o, los Catálogos del “Arte del Desecho” entre otras publicaciones.
Repasar el contenido de los congresos que organizó en Isonomía significa hacer un repaso por todos los feminismos, porque a ella le interesaba el diálogo y el enriquecimiento conceptual y, también, la implementación en la práctica. Hay que recordar que formó un buen equipo en el que nadie eludía el trabajo y ella era la primera que se arremangaba, testimonio de un trabajo incansable.
Era una feminista con una sólida formación académica. Licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universitat de València. En 1998 defendió su trabajo de investigación El aprendizaje de la voluntad del reconocimiento del "otro": una experiencia desde la investigación-acción, en la Universitat Jaume I. Doctora cum laude en Sociología del género por la Universidad Rey Juan Carlos, en el año 2015, por su tesis Género, violencia, poder y conflictos en las organizaciones de mujeres.
Experta en diversos temas, entre ellos: Género, Violencia, Poder, Conflictos, Organizaciones y Transferencia.
Más desconocida es su faceta como escritora, dos de sus novelas fueron finalistas del premio de narrativa Femenino Singular de la editorial Lumen en 1993 y en 1994. En 2016 publicó su novela Una fina lluvia. En 2020 participó en la obra colectiva de treinta autoras de diversos lugares del mundo y de diversos contextos Relatos nada sexis, visibilizando desde el feminismo diversos problemas experimentados por las mujeres. Y tenía más proyectos en el cajón.
Pero Alicia Gil es mucho más. Para mí es un puntal imprescindible en mi posicionamiento como feminista. Me incorporó al primer proyecto NOW y pude trabajar con ella sin interrupción en muchos proyectos diversos, hasta que comenzó otro proyecto con la revista conlaa, que dirigió durante once años. Nunca dejamos de estar en contacto. Cuando escribió la editorial del último número en la revista concluía así: “Ahora me toca decir adiós. Lo haré parafraseando a una actriz española que cerraba así sus espectáculos de “revista”: Agradecida y emocionada, solamente puedo decir: gracias por haber estado aquí, en con la A”. Alicia en estado puro.
Durante todos sus años en la UJI pude trabajar con ella codo con codo en innumerables ocasiones, dialogando constantemente, y riéndonos muchísimo, durante todos estos años. Compartíamos muchas cosas, todas impregnadas de esperanza. Su vida personal, que surgía entre anécdotas y flashes de tiempos anteriores, contada por ella y su humor socarrón, inteligente, daría para un guion de película, con localizaciones en países diversos, en escenarios diversos. Todo lo contaba desdramatizando. Una constante el amor por su hijo Eduardo, por sus padres, por familiares y amistades concretas. Era desbordante, apasionada, curiosa, inquieta, comprometida, anti dogmática, valiente, detallista... una amiga que siempre estuvo ahí. Siempre defendiendo los derechos humanos, siempre trabajando contra la intolerancia. Trabajar con ella era siempre buscar lo que en ese momento se debatía en el feminismo (en los diversos feminismos), tejer hilos para que mujeres distintas, desde posicionamientos diferentes, pudieran desarrollar proyectos conjuntos.
También fue una avanzada en la manera de entender el feminismo académico, creó foros diversos incluyendo a mujeres (y también a hombres, cuando su trabajo era excelente y su compromiso real) que ocupaban esos espacios diferentes, para debatir desde el rigor científico temas como: los nuevos feminismos impulsados por mujeres jóvenes; la identidad de género; el género en la economía; las mujeres rurales agrícolas y ganaderas; las mujeres migrantes; la salud mental en las mujeres; las mujeres con diversidad funcional ( o mejor, como a Alicia le gustaba, “con capacidades diferentes”); los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres; el urbanismo y la arquitectura feminista; el suicidio; la prostitución y la trata; la violencia de género ; la religión , o las mujeres en las ciencias STEM, STEAM y SSH entre muchos otros, todos urgentes, todos necesarios. Siempre buscando el rigor.
Gracias a todos estos foros tuvimos la oportunidad de conocer a mujeres referentes, impresionantes en sus respectivos ámbitos. La mayoría de ellas ligaron su trabajo personal con el activismo feminista como, por ejemplo, Marcela Lagarde acuñadora del concepto de “feminicidio”, impulsora de la Ley contra el feminicidio en México y reconocida activista, además de catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ese era el nivel de excelencia por el que Alicia trabajaba: el de mujeres que generan conocimiento, pensamiento crítico y, además, lo trasladan a la realidad, desde el compromiso social, transformando las desigualdades. Al mismo tiempo contribuyó a crear espacios que también ocupaban, junto a estas mujeres relevantes, mujeres no académicas que estaban desarrollando un trabajo relevante, que era necesario visibilizar y lo hacían con voz protagonista, como sujetos de la acción. Abordó los desafíos del feminismo. En el número 11 (2012), expresó sobre las voces de las mujeres de Abya Yala para aprender de ellas:
En estos momentos de crisis, ante la que los feminismos occidentales parecen haberse quedado mudos y desconcertados, es el momento de escuchar las voces a las que, históricamente, hemos hecho oídos sordos y aprender de “otras experiencias” que nos abran nuevos caminos para salir de este atolladero ¡qué buena falta nos hacen, la verdad!
También se vinculó con la paz, con la que se comprometió, desde la profundización conceptual y, pasando a la práctica; por ejemplo, Alicia fue quien trajo a uno de los congresos a una Mujer de Negro y a una profesora universitaria israelí, favoreciendo espacios de reflexión cuando se consideraba impensable.
En el número 6 de conlaa (2012) escribió en su editorial en torno a los artículos de diversas autoras, sobre la necesidad de compromiso con la justicia social, contra la guerra, por eso ese número presentó:
algunas de las claves y de las estrategias que se están desarrollando para transitar por los conflictos de una manera pacífica y no violenta, para erradicar la violencia en todas sus modalidades y conseguir que la Paz se imponga sobre la Guerra.
¿Quimera? ¿Utopía? ¿Posibilidad? ¿Realidad? De todas y de todos -de nuestro compromiso con la Justicia social y universal, con la Democracia real, con la Igualdad de oportunidades y de trato para todos los seres humanos, con el respeto a la diferencia, con el reconocimiento de los Derechos Humanos para todas y todos, con el ejercicio de las libertades, …-, depende la respuesta.
En el número 84 (2022) volvía a incidir en el tema, presentando los textos de mujeres de WILPF España:
En este contexto de resistencia y rechazo hacia las guerras, tomando como referencia para la convivencia los valores generados por el ejercicio de los cuidados para la vida, nació la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF, en inglés), tras una reunión celebrada, en 1915, convocada por Jane Addams (a quien en 1931 le fue concedido el Premio Nobel de la Paz) y Carrie Chapman Catt, a la que acudieron más de 3.000 mujeres, y en la que se aprobó la creación de una plataforma para exigir el sufragio universal para las mujeres y la celebración de una conferencia de países neutrales a partir de la cual mediar, de forma continua, para poner fin a la I Guerra Mundial, jugando un importantísimo papel a favor de la Paz y contra las violencias para lo que todavía hoy, ciento siete años después, siguen trabajando.
Trabajar con Alicia significaba, por ejemplo, que un día en una comida apareciera una mujer escudo humano, amiga suya, y compartiera nuestra mesa y, además, el convencimiento de que había que frenar las guerras, todas las guerras. Hay testimonios que significan puntos de inflexión y Alicia nos brindaba continuamente esos referentes.
Visibilizar es el primer paso para transformar, y eso es lo que hace, por ejemplo, en el texto con el que cierra su tesis (2015), de total actualidad casi una década después:
la conclusión última, que cierra este trabajo, es que el movimiento feminista precisa que teóricas y activistas trabajen conjuntamente en la elaboración de un Sistema organizacional, complejo, procesual, noviolento y transformador, que atienda los conflictos e incorpore todos los elementos que han sido descritos en esta tesis para poner fin, de una vez por todas, a la violencia estructural que tanto dolor nos causa y tantos palos pone en las ruedas del Feminismo ralentizando su expansión.
Sentarse con Alicia en torno a una mesa era pegarle la vuelta al mundo, explorar costuras y márgenes, iniciar diálogos llenos de riqueza que podían desembocar en cualquier lugar, que podían generar, en muchas ocasiones, acciones concretas en las que, siempre, favorecía que se pasara de pensamientos a acciones concretas. Y era sentirse acogida, cuidada. Siempre fue así para mí.
El día 9 de enero por la tarde le envié mi último correo para compartir con ella cosas que habían pasado, muy bonitas. Tras escribirle pensé que Alicia se iba a poner muy contenta, y esperaba su respuesta con muchas ganas. Al día siguiente cuando abrí el correo me enteré de que Alicia había muerto hacía casi una semana. Ese día todo lloró. Nos queda lo que construyó, lo que vivimos con ella, su testimonio, su cariño y su risa contagiosa, esa risa profunda que le subía a los ojos.
He entrado en la web para encontrar más testimonios sobre ella. En heroinas –un espacio digital, que se define de resistencias feministas frente a un olvido de nuestro aportes, luchas y éxitos-, aparece una fotografía de una Alicia que no conocía, porque la conocí muchos años después y, de esos años, solamente supe a través de las historias y anécdotas que ella me contó a lo largo del tiempo. Es una Alicia que parece adolescente, jovencísima. Esa fotografía es la que quiero compartir porque es como un punto de partida de todo lo que ella hizo a lo largo de su vida, es una fotografía preciosa de una mujer referente en la vida de muchas otras personas.
Esta fotografía puede simbolizar a todas las chicas muy jóvenes que, ahora, empiezan a recorrer el camino en el que ella nos acompañó a muchas otras mujeres. Es una Caperucita que, sabemos, no va a aniquilar el lobo, una Caperucita resistente. Me ha encantado la imagen. Tiene su lápiz negro en los ojos, su mirada llena de vida, su pelo corto.
Hay personas imprescindibles en nuestras vidas, que nos regalan luz, como luciérnagas que embellecen la noche. Alicia lo fue, Alicia lo es, para mí. Por fortuna ella lo sabía.
Referencias bibliográficas
Garrido, María. “Alicia Gil Gómez falleció el 3 de enero de 2024”. conlaa
Gil, Alicia. (2015). Género, Violencia, Poder y Conflictos en las Organizaciones de mujeres. Universidad Juan Carlos I. Tesis doctoral.
Gil, Alicia. (2016). Una fina lluvia. Ed. Alicia Gil Gómez
Gil, Alicia et. Al. (2020). Relatos nada sexis. Menades Editorial,.
Heroínas (2024, 24 de enero). “Alicia Gil Gómez profundamente comprometida con los derechos de las mujeres”. heroínas.net.
https://www.heroinas.net/2024/01/alicia-gil-gomez-profundamente.html














