Educación Popular, amorosidades y emancipaciones. Homenaje a Carlos Rodrigues Brandão
Marco Raúl Mejía y pep aparicio guadas
Cuando pep aparicio guadas, me escribió proponiéndome construir colectivamente con él, el número monográfico y la editorial de rizoma freireano, en homenaje a Carlos Rodrigues Brandão, la idea me sorprendió y me emocionó. Le dije que sí inmediatamente, aunque implicaba un gran desafío. Desafío porque siempre admiré a Carlos e intenté asistir a sus conversatorios cada vez que iba a Buenos Aires y porque además siempre lo consideré como uno de los maestros de una Educación con compromiso social. Desafío porque Carlos implica pensar a la Educación Popular como parte fundamental de la lucha por los procesos emancipatorios. Desafío porque ninguna palabra alcanza para describir el legado de Carlos que siempre estuvo acompañado de su amorosidad por compartir sus experiencias y sabidurías. Porque Carlos es parte de la historia viva de la educación popular. Desafío porque es difícil describir en unas páginas la inmensidad de persona que fue, su generosidad, su compromiso y su vida de militante político y social.
Carlos fallece a los 83 años de edad. Fue uno de los máximos referentes latinoamericanos y mundiales de la investigación participativa y la educación popular. Contemporáneo de Paulo Freire y Orlando Fals Borda, hizo grandes aportes desde los territorios. Un ser comprometido con el cambio y la justicia social, con investigaciones sustantivas en temas como cultura, educación popular, religión y educación, entre otros. Un personaje inquieto, inventivo. Que escribía exquisitamente investigaciones, cartas y poesías. Un ser que atravesó la vida de miles de educadores y educadoras en Brasil y en toda nuestra América.
Infinidad de mensajes se escribieron lamentando su muerte física. La gran mayoría además de mencionar sus títulos y escritos lo consideraban un gran compañero de luchas y un amigo entrañable. Desde su amorosidad intelectual durante la pandemia supo aprovechar las herramientas de la virtualidad para promover diálogos y debates por email y por zoom. Nos provocaba a pensar, sentir, discutir y escribir colectivamente, lanzando bellas cartas y textos suyos y de otros. Aún conservo algunos en la computadora. Debates para poner en práctica la reflexión constante como práctica formadora que nos posibilite atravesar los muros y cruzar las fronteras de los conocimientos permitidos. Porque pensaba que la educación no tiene por qué ser reproductora de la ideología dominante. Porque estaba convencido de que la Educación Popular nos posibilita generar condiciones para transformar las relaciones de poder, develando el carácter político que le da sentido y direccionalidad. Nos mostró que hay conocimiento en cada ser y que el proceso de aprendizaje de cada persona debe ser valorado. Que tenemos que “aprender a oír y a leer” también lo que dicen y escriben las mujeres y los hombres pertenecientes a muchos pueblos de nuestro continente. Aprender a oírlos y leerlos no como “seres de folklore” o como “autores de algo que solo tiene sentido cuando es retraducido por mí”.
En esos homenajes, Marco Raúl escribió que nuestro sabio mayor ha cambiado de dimensión. Y que en su último tiempo de convalecencia y que con la generosidad que le caracterizaba hizo una lista de personas cercanas y que les fue enviando poco a poco muchos textos que todavía permanecían inéditos y que espera que podamos ayudar a ir publicando por la manera cómo se condensan allí parte de eso que lo distinguió: rigor intelectual, capacidad juguetona con las palabras como el poeta que era, habilidad para alguna interlocución respetuosa con quien disentía y, ante todo, bocanadas de originalidad que hacen al lector necesariamente volver sobre algunas afirmaciones que muestran no solo erudición, sino análisis para hacer coincidir sus reflexiones, iluminando la acción viva de su quehacer con los sistemas de pensamiento de los cuales participaba en variados niveles de las ciencias sociales y humanas.
Y nos contaba también que Brandão recorrió su país, el continente nuestro americano y Europa, regando la semilla de la educación popular que se hizo más fértil en este siglo XXI con la llegada de gobiernos progresistas a nuestro territorio. Que además Carlos regó desde “La rosa de los vientos”, casa que instaló para la reflexión, la producción y la conversación eterna para soñar mundos de donde salían ires y venires que cada vez se hicieron más literarios y poéticos, como lo deja ver en sus textos:
De repente y casi ahora, un libro de
Poemas y preguntas
Un río como un pájaro
Juego de palabras, simiente
De otros juegos.
Homenajear a Carlos porque rescatamos su pensamiento de que una pedagogía “concientizadora y politizada” estaba destinada en su horizonte a transformaciones radicales de la sociedad mediante una conquista popular del poder que tiende a ser relativizada y a su vez repensada en el campo de las diferencias entre los diversos contextos. Y porque repetía que por ello Paulo Freire nos incentivaba a “surear” nuestras lecturas y mentes. Porque Carlos nos hablaba de la transformación de la sociedad en términos de superación del capitalismo.
Porque nos decía hace pocos años que la Educación Popular vive una reconceptualización, en donde el mundo es otro, los horizontes políticos son otros, pero que el neoliberalismo es más sutilmente poderoso y colonizador. Y que para ello sugería construirnos en nuevos sujetos y agentes de liberación, como los son los movimientos de mujeres, los indígenas, los quilombos y los movimientos negros.
Brandão era además un gran escritor y poeta. Recuerdo particularmente que luego de recibir su doctorado Honoris Causa en la Universidad de Luján se realizó un conversatorio junto al educador popular Orlando “Nano” Balbo. Allí cerró su exposición con una poesía que había escrito la noche anterior en su homenaje por la tortura que sufriera durante la dictadura militar que lo había dejado sordo; este es el poema:
Pero oyó los sonidos del oído pero no la música
que lleva adentro de sí mismo.
Entre gritos y torturas le arrancaron los sonidos.
Pero nunca sus saberes y sentidos.
Hacían preguntas y preguntas y no dijo nada.
Callado sufrió.
Los que los ensordecieron se callaron entre muertos, locos y olvidados.
Él está acá, vivo.
Nano humano, hermano.
Y ahora habla y lo escuchamos.
Y nos habla de lo que creemos, de lo que sentimos.
Y desde sus silencios y palabras, nos callamos, escuchamos.
Dialogamos y aprendemos.
Y en este número de rizoma freireano tenemos presente a Carlos Brandão de diversas maneras, pero todos reflejando su idea y pensamiento sobre el papel de la educación popular en su responsabilidad de crear esperanza y formas innovadoras de resistencia.
2.1 Y es así que Inez Helena Muñiz García en el texto “Entre la viola y los sueños: la vida pajarita” nos dice que Carlos se fue a escribir y componer con líneas angelicales. Y que le pidió permiso para recordarlo y rendirle homenaje utilizando sus propios escritos que entrelazó a lo largo del relato. Y lo describe como ese hombre que entendió que la esencia de vivir es jugar. Que jugó con la vida, jugó con la muerte, jugó con las palabras, jugó con la poesía, jugó con las personas con las que convivió, y ahora, seguramente, juega en los campos celestiales bordados con rayos de sol y luna.
2.2 Desde el Movimiento Pedagógico Mexicano, Magdalena Isela González Baez, nos recuerdan su claro posicionamiento y como este les ayuda cotidianamente para ‘Resignificar la Educación Popular que cobre vigencia como un movimiento de acción humana que demanda la protección de la tierra y la vida, que imagine otros mundos, pensar el mundo donde caben muchos mundos, más humanos, organizados desde los territorios donde se fortalezcan los saberes comunitarios con respeto a las etnias, afros, medio ambiente biocultural, los feminismos, la diversidad, la igualdad, la inclusión. En un mundo donde se transmita humanidad y replantee los fines de la educación.’
2.3 Desde Estados Unidos, Luís Huerta-Charles nos presenta una revisión de la importancia de las ideas y las prácticas de Carlos Rodrigues Brandão en el contexto del capitalismo fascista neoliberal tomando como eje de análisis las situaciones que están presentandose en los Estados Unidos.
2.4 En Un menino que lia o mundo, desde el Instituto Paulo Freire, Moacir Gadotti, Ángela, Janaina y Paulo, nos cuentan de un Brandão como un compañero de tantas jornadas que los dejó prematuramente. Pero que pensar esta escritura fue una oportunidad de viajar en el tiempo, de activar recuerdos y emociones. Y lo describen como un radical de la educación popular, que planteaba que la vida concreta del pueblo era la gran maestra del conocimiento y no la universidad. Que los invitó a repensar la pedagogía como el arte de crear, generar, compartir y hacer circular conocimientos, como territorio de encuentro abierto para desafiarnos. Y que ese gran maestro y amigo no sólo enseñó, sino que vivió “el método Paulo Freire”, como una manera de leer y amar el mundo, de rehacerlo y hacerlo desde la perspectiva de la justicia social, la igualdad de derechos, la calidad de vida y la calidad de vida.
3. Y También encontraremos un texto que Carlos Rodrigues Brandão escribiera en 2019 en Costa Rica, en donde a 60 años de la primera publicación de Pedagogía del Oprimido realiza comentarios de ese texto de Freire y nos comparte sus saberes sobre el fundamento freireano de la Educación Popular. Allí a través de preguntas y caminos de antes y dilemas de ahora nos plantea a la Educación Popular como una incerteza asumida como pedagogía del conflicto. Refuerza también la idea de las educaciones populares como vocaciones pedagógicas que buscan respuestas sociales e interpersonales. Aquella que no pretende “servirse de”, “ni que sirve a”. En donde debate sobre la educación del pueblo y la educación popular en la construcción de poder. Nos plantea también que la sociedad y la cultura mucho ha cambiado. Pero que debemos seguir debatiendo sobre los proyectos emancipadores reales. Que otros son los tiempos de hoy, pero que seguimos conviviendo con los mismos y con nuevos problemas y dilemas, con otros y los mismos caminos, horizontes y autores. Pero que principalmente debemos/tenemos para ello, que disputar el territorio de sentido.
4. y 5. También hallaremos en esa revista un poema que desde el país valenciano (pep aparicio guadas) nos ha enviado y un video magnífico que nos trae una hermosa conversación sobre educación con Carlos Rodrigues Brandão del año 2016, y que los invitamos a disfrutar.
Este rizoma freireano en homenaje a Carlos Rodrigues Brandão contiene muchas expresiones y sentimientos de alegría por haberlo conocido y compartido caminos y recorridos. Porque nos dejó muchos aprendizajes. Porque nos compartió muchos de sus saberes para seguir reflexionando y reconstruyendo. Porque Carlos Rodrigues Brandão siempre demostraba la gratitud por la vida y principalmente fue promotor de la esperanza… pero sobre todo por que supo poner en pie de educación y de lucha muchas de las acciones y movimientos que, desde el sur mundial-global, han construido un marco experiencial y práxico claramente antagonista y, además, porfió para que estas luchas y movimientos tuviesen no solamente ese marco sino también un principio activo, real y posible, de coordinación-cooperación por una parte y, por otra, de vasta y compleja alianza de personas educandas y educadoras que en su quehacer cotidiano han ido realizando iniciativas y concreciones de educación popular y permanente y partisana, un verdadero movimiento perenne que atraviesa constante y amoroso territorios, ámbitos, sociedades…
Hemos atravesado lugares y tiempos, instituciones e iniciativas... en un intenso-extenso camino que, entre todas, hemos edificado: caminando haciendo el camino –como titulamos una de las publicaciones de la que podemos sentirse orgullosísimas, el profundo diálogo: alegre, libre, comprometido, militante... entre Miles Horton y Paulo Freire, en 2003 que tanto nos enlaza y conmueve con las aportaciones, reflexiones, amorosidades, relaciones, etc. que ha ido estableciendo nuestra buen amigo Carlos–; un camino que siempre hemos hecho y haremos en la vorágine de cambios y transformaciones, de metamorfosis y transducciones... imbricadas en los diferentes desplazamientos prácticos y/o teóricos que atraviesan, en la actualidad, las variadas aproximaciones sociopolíticas, educativo-culturales, tecnológico-somáticas, sexuales y vivientes... de la educación popular, que valorizan y estremecen los cuerpos vivientes, afectados por los diversos retos alfabetizadores.
Los tiempos están cambiando... y quizás nosotros que hemos sido profundamente transformados por los tiempos, por las relaciones, por las luchas y movilizaciones y debemos asumir, con el corazón en la mano, que estas transformaciones que no mudanzas han sido posibles y reales gracias a que hemos sido capaces de aprender con personas jóvenes y adultas en sus diversos contextos: nunca podremos devolver los sutiles y minuciosos aprendizajes que hemos adquirido con las personas jóvenes y adultas que, por supuesto, tienen nombre, casa, raíces... y que, como nos enseñó Carlos, tanto han significado y significan para nosotras. Y hoy, desde esta humilde aportación, hacemos un acto real y afectivo de reconocimiento de sus aportes y, también, de estas personas jóvenes y adultas, anónimas, con las cuales, en cooperación y coefectuación, hemos aprendido y hemos vivido, hemos luchado y hemos habitado... en el mundo, en definitiva, con ellas y otros forjamos una primaveral alianza que se convirtió en palabra y compromiso con la educación popular y permanente y partisana, con la libertad y la democracia, con la emancipación y con el despliegue de los antagonismos requeridos para librar tanto las libertades, la democracia, la autonomía... como las personas oprimidas.
Y la aceleración de los tiempos, de las informaciones, de los dispositivos... produce un fenómeno inverso, que es, por un lado, la tendencia a disipar-aligerar tanto la atención como la escucha y el cuidado de las personas jóvenes y adultas –centrándose cada vez más, individualmente y narcisista en sí mismos, recordando que, según afirmaba Helena Béjar, ‘la disponibilidad absoluta del 'yo' narcisista vacía de sentido la noción de libertad. Cuando todo está disponible y todo posee el mismo sentido moral, sólo permanece la perplejidad. En todo caso, en un mundo en el que todo vale, el sujeto autónomo pierde sus contornos’–. Y, por otra parte, la desaceleración de los procesos de aprendizaje y de la toma real y auténtica de decisiones [distinción-elección-decisión] avaladas por una colonización mental-corporal que neutraliza-incapacita a las personas jóvenes y adultas para convivir y aprender en comunidad: singularmente y colectivamente. Lo que nos anuncia-y-pronuncia a resistir y a recuperar las maneras y formas de relacionar y relacionarse, de conversar y de trabajar... y de escribir, leer y reescribir el mundo con unas relaciones nuevas que, entre todas, hemos configurado y que re-elaboran nuestra situación-en-contexto y nuestras funciones de aprender con personas jóvenes y adultas a pesar de los cambios y transformaciones antes aludidos, como ya señaló Lao Tzu: ‘Aneu a les persones. Apreneu d’elles. Viviu amb elles. Estimeu-les. Comenceu amb allò que ja saben. Construïu a partir del que tenen...’ y que, de manera tan bella y operativa y amorosa, puso en marcha Carlos en su vida y en la vida de las gentes que con él convivieron.
Mientras, en la educación popular y permanente y partisana, habría que facilitar e implantar las metamorfosis como transferencia singular y común y, a la vez, como potencia que entraña siempre fluidez, conexión, heterogeneidad, imaginación... y asunción de funciones variables en virtud de la situación-en-contexto, siempre contra el poder constituido y en modo éxodo que debería incluir la irrupción de la educación, la política, la salud... y, por tanto, la paralización de las metamorfosis y al mismo tiempo la asunción de nuestra incompletud.
Y, además, podríamos sostener, siguiendo Franco Berardi, que ‘los cambios en el pasaje generacional post-alfabético no son los contenidos, los valores de referencia, las opciones políticas, sino el formato de la mente colectiva, el paradigma técnico de 'elaboración mental: dos configuraciones tecnológicas sucesivas, la primera video-electrónica, la segunda celular-conectiva, remodelan la infoesfera y reformatean la mente colectiva’ y, en esta situación-en-contexto, las tecnologías digitales y/o virtuales modifican y metamorfosean modos del aprendizaje, procesos de memorización, intercambios lingüísticos... Y claro, atender este reto es absolutamente crucial para la educación popular y permanente y partisana.
Y, por último, podríamos aseverar que, en este horizonte de sucesos, las tecnologías digitales y/o virtuales modifican las formas del aprendizaje, los procesos de memorización, los intercambios lingüísticos... temáticas y núcleos generadores a los que tan atento estuvo Carlos y que deberíamos asumir. Y, claro, requeriríamos una educación ‘que no vulgui col·laborar amb la servitud ni legitimar-la (...). Aquesta és la clau de l’educació com art de l’existència i com a obrador d’una consciència capaç de pensar per ella mateix’, como afirma Marina Garcés. Es decir, la educación popular vía de emancipación y liberación, en perenne alianza.
Finalmente, nosotros que tuvimos el placer, la alegría, el compromiso… de con-vivir con él en muchos momentos de la vida, su presencia será perenne fruto y luz y calma y… que nos guíe en la cotidianeidad de nuestras acciones educativas, culturales sociopolíticas.