Portada • Start Page >> El amor desde la praxis; los talleres de autoconciencia con historias de vida • Mª Teresa González Uribe
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N. 11 • 2011

Dolores Jurado Jimenez, Universidad de Sevilla • Editora
N. 11 Portada • Start Page
Expandiendo el amor por el aprendizaje a través del enfoque auto/biográfico para generar transformación desde nuestras prácticas educativas. Expandiendo el trabajo compartido y/o co-construido con Isabel López Górriz • Mª. Dolores Jurado Jiménez
Expanding the love of learning education thought auto-biography approach to generate transformation from our educational practices. Expanding the sharing job and/or co-constructed with Isabel López Górriz • Mª. Dolores Jurado Jiménez
Expandint l’amor per l’aprenentatge a través de l’enfocament (auto)biogràfic per a generar transformació des de les nostres pràctiques educatives. Expandint el treball compartit i/o coconstruït amb Isabel López Górriz • Mª. Dolors Jurado Jiménez
Artículos • Articles
Connaître le Prendre Soin de Soi pour améliorer le Prendre Soin d'Autrui • Marie-Christine Josso
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Narrativas autobiográficas: solidariedade e ética em educação • Maria da Conceição Passeggi
Narrativas Autobiográficas: solidaridad y ética en educación • Maria da Conceição Passeggi
El amor desde la praxis; los talleres de autoconciencia con historias de vida • Mª Teresa González Uribe
Love from the praxis, self-awareness workshops withlife stories • Mª Teresa González Uribe
L’amor des de la praxi; els tallers d’autoconsciència amb històries de vida • Mª Teresa González Uribe
El proceso de re-construcción de identidad/es de género y su relación dialógica con los estudios de tercer ciclo. El diario, una herramienta formativa y evaluativa de investigación • Mª Inés Gabari Gambarte
Cuento • Story
La/s mujer/es madrazas, abnegadas, entregadas, sacrificadas y sufridas. Mujeres completas. Mujeres profesionales • Isabel López Górriz
Documento • Document
La fuerza del amor: alimento espiritual de nuestras almas • Isabel López Górriz
Documental • Documentary
“cómo el amor es la fuerza de la vida” Introducción al DVD • Grabación y selección: Mª. Dolores Jurado Jiménez • Montaje: José Manuel Jurado Jiménez
“como el amor es la fuerza de la vida”
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Rizoma freireano • Rhizome freirean - n. 11 • 2011 • Instituto Paulo Freire de España

El amor desde la praxis; los talleres de autoconciencia con historias de vida

Mª Teresa González Uribe [1]. Universidad Nacional Autónoma de México

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1. Introducción

La Facultad de Estudios Superiores campus Iztacala (FESI) es una de las cinco escuelas que dependen directamente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta facultad es la institución en la que trabajo como profesora en el área de psicología educativa desde hace 23 años.

La FESI fue creada en 1975 y se había distinguido por ser una escuela especialista en formar psicólogos conductistas. Los estudiantes al terminar su carrera y salir al mercado de trabajo debían poner en práctica sus conocimientos sobre los distintos programas de reforzamiento siguiendo el paradigma estímulo-respuesta que es completamente coherente con los enfoques positivistas.

Desde esta perspectiva, independientemente de “la población” en la que se estaba trabajando se seguía el mismo modelo conductual, aplicado a la situación en la que se realiza una intervención: ya sea un niño con problemas de lento aprendizaje, una familia con dificultades en su relación con otros miembros de la familia, adicciones, asertividad, instituciones clínicas, laborales con problemas entre sus integrantes, comunidades con escasos recursos etc.

Con estos antecedentes, en este artículo mostramos la trayectoria que he seguido en el trabajo con estudiantes de psicología que realizan sus prácticas profesionales con talleres de autoconciencia siguiendo una perspectiva biográfica que les lleva hacia una transformación no sólo de sus prácticas académicas sino que se vincula más directamente con sus prácticas cotidianas, como personas que se relacionan con el mundo real y que además en un corto tiempo fungirán como profesionistas, en este caso como psicólogos.

2. Necesidad de una educación diferente en distintos segmentos de la sociedad.

En mi experiencia como egresada de la FESI, ya en los primeros empleos me di cuenta que con la formación que recibí había aprendido a documentarme teóricamente y actuar siempre desde el mismo esquema conductual con el que me había formado; aunque las personas podían mejorar temporalmente, había algunos aspectos íntimos que no se tocaban, ya que se intervenía para modificar o eliminar el síntoma, pero nunca el posible origen del problema.

La relación entre el psicólogo y el cliente era impersonal, pues seguía los preceptos de neutralidad científica, no se desarrollaba una reflexividad entre el psicólogo y el paciente y los aspectos personales del terapeuta de ningún modo formaban parte de la intervención.

Por ello para mí fue necesario conocer e investigar diferentes perspectivas dentro de la psicología y la educación entre otras disciplinas sociales y humanísticas que provocó un cambio en mi propia experiencia cotidiana.

Proponerme llevar a cabo talleres de autoconciencia con una perspectiva biográfica en la FESI, era hacer que las personas que participan en estos talleres se “toquen” a sí mismos, hablen de sí y relaten acontecimientos que tienen que ver con lo íntimo, la vida privada.

Hablar de la vida privada en ámbitos académico-institucionales para algunos profesores resultaba peligroso porque se perdía la neutralidad científica, era como si las personas estuviésemos divididas en distintas personalidades que no tienen relación entre sí; una como hija, otra como madre o hermana, otra como novia, como estudiante,… y lo académico sólo se relacionase con ser estudiante o profesor, cada uno asumiendo su propio rol en una relación de autoridad-subordinado.

Para ello fue necesario poner en tela de juicio la supuesta imparcialidad con las propias prácticas cotidianas, agregando que como psicólogos y educadores, entre muchísimos otros profesionales, nos relacionamos directamente con personas reales que no están en los laboratorios y que responden a distintos estímulos del contexto, pero también, esa manera especial de responder está íntimamente relacionada con dimensiones emocionales; lo que hemos aprehendido e interpretado de nuestras experiencias a lo largo de nuestra trayectoria vital.

Por ello, si los propios psicólogos no han analizado sus problemáticas personales y la forma específica como han construido su identidad ¿con qué herramientas cognitivas, emocionales y psicológicas confrontan a las personas que están atendiendo? ¿Si yo no soy capaz de hablar de mí?

Estos interrogantes me han llevado a desarrollar unas prácticas específicas que trabajo con los estudiantes, los profesores (un hombre y una mujer) somos los primeros que exponemos nuestra vida cotidiana, (narrando y mostrando nuestra autobiografía escrita).

Hablamos de nuestras experiencias, siguiendo los distintos periodos del ciclo vital [2], conjuntamente con los estudiantes, analizamos el recorrido de nuestras trayectorias individuales hasta culminar con el planteamiento de nuevas formas de comportamiento y relaciones sociales en la que haya un cambio significativo (proyecto de vida).

Esta forma de hacer docencia ha implicado el relacionarse con los estudiantes desde la horizontalidad, el cambio en las prácticas formadoras han significado un cambio de paradigma que nos exige un cambio en el sí mismo, porque no solo nos forma académicamente sino que además reflexionamos en torno a las experiencias significativas que han moldeado nuestra identidad, convirtiéndose así en un modelo de formación transformadora que metamorfosea sus prácticas como profesionistas.

3. De los talleres de autoconciencia hasta llegar a las historias de vida

Cuando los educadores trabajamos con estudiantes y estamos interesados en que nuestro quehacer académico no solamente se quede en las aulas y en los folios de exámenes, aprobando grados para recibir un salario por ello. Sino que además estamos interesados en que ese conocimiento trascienda a espacios más amplios y se multiplique propiciando el bienestar personal y profesional de los estudiantes a los que servimos y a su vez ellos desarrollen nuevas habilidades y destrezas en sí mismos y con la gente con la que harán su labor. Estamos hablando de distintos procesos por los cuales hemos de pasar para lograr el crecimiento y desarrollo de las poblaciones en las que intervenimos. Lo que significa amor a ti mismo, a tu profesión y a tu práctica cotidiana.

Como ya lo he señalado, hacer talleres de autoconciencia en una universidad que se había destacado por su trayectoria positivista no fue sencillo, ello implicaba tener conocimiento claro y objetivo de cuáles eran las metas que pretendía alcanzar y eso se logra con tiempo, con formación en otros ámbitos educativos y con participación en los procesos de crisis y crecimiento que se dan cuando tú eres parte de un grupo de autoconciencia porque te has trabajado a ti misma y conoces el proceso.

Para poder insertar los talleres de autoconciencia en la FESI en la carrera de psicología desarrollamos un programa académico que fuera acorde a los requerimientos institucionales [3] por ello nos ubicamos en el área de desarrollo y educación en una asignatura en la que se realizan las prácticas profesionales de los estudiantes, es decir ellos comienzan a hacer aplicaciones prácticas de los conocimientos que fueron adquiridos durante los primeros 4 semestres.

Esta asignatura tiene características especiales ya que durante el quinto semestre los grupos –que están integrados por 35 a 45 estudiantes- se dividen a la mitad, donde una mitad cursará la práctica en el área de educación especial y la otra mitad llevará la práctica de desarrollo y educación. Para el sexto semestre se intercambian los medios grupos para que cada estudiante curse ambas asignaturas.

Con los estudiantes que llegan a nuestra asignatura, este grupo se divide a su vez en 3 partes porque hay tres profesores que llevan a cabo investigaciones educativas en distintos ámbitos de interacción como pueden ser; guarderías, escuelas primarias, secundarias, bachilleratos, grupos de atención a personas de la tercera edad, entre otros proyectos.

Los tres profesores hacemos una exposición al grupo narrando las cualidades de nuestro proyecto de práctica y los estudiantes eligen la población con la que quieren trabajar.

Así en un inicio trabajamos dos profesoras juntas, de tal forma que ambas teníamos grupos de al menos 15 estudiantes. Nosotras hablábamos de los talleres de autoconciencia [4] desde la perspectiva de género, como una metodología en la que se analizaba la personalidad femenina en las diversas prácticas cotidianas, con ello aprendimos a hablar de distintos temas primero entre nosotras mismas y después aplicamos los conocimientos adquiridos haciendo un taller semejante al que hemos hecho con las estudiantes pero con temas que cada una proponía para impartirlo a las mujeres amas de casa, estudiantes y profesionistas de las colonias cercanas a nuestra escuela, haciendo así una parte de su servicio social.

Cuando refiero los distintos procesos por los que pasamos, en los talleres de autoconciencia al principio sólo aceptábamos chicas para nuestra práctica, una vez que se fue difundiendo nuestra manera de hacer las prácticas profesionales, los chicos comenzaron a cuestionar el por qué ellos no podían participar con nosotras, por ello abrimos espacios para los varones haciendo talleres sobre las masculinidades [5], de tal manera que había talleres sólo para mujeres, talleres sólo para hombres y talleres para ambas poblaciones, cada grupo era conducidos por 5 estudiantes.

Esto nos dio como resultado que muchos estudiantes hicieran su tesis de licenciatura con la perspectiva de género, se aplicaron cuestionarios, escalas de actitudes y pruebas para investigar si había cambios en la personalidad después de nuestros talleres [6], todavía bajo el modelo conductista de medir y cuantificar los resultados.

Los temas que impartíamos fueron seleccionados por su importancia en el momento vital en el que nos encontrábamos, hablábamos del desarrollo humano –por su vínculo con la psicología- y la diferencia en la socialización y la educación de mujeres y hombres, sus consecuencias en el trato social en distintos contextos de interacción como algunos de los temas que se presentan en el siguiente cuadro.

Cuadro de Temas Relacionados con la Identidad Femenina

EDUC. FEMENINA

AUTOCONCEPTO

ROLES DE GÉNERO

Educación informal

Cuerpo

Caract . Psicológicas

Educación formal

Autoimagen

Igualdad vs. diferencia

PERSONALIDAD

ESTILOS DE VIDA

RELAC. SOCIALES

Asertividad

Regla social

Identidad

Dependencia

Estado civil

Relación entre mujeres

MED.DE DIFUSIÓN

DERECHOS HUMANOS

TRABAJO

Aspecto físico

Integridad

Espacios

Modelo ideal

Estado civil

Capacidades

MATERNAJE

PATERNAJE

ANAT. Y FISIOL.

Oficios

Educación tradicional

Genitalidad

Deseos

Educación siglo XXI

Placer

HIGIENE SEXUAL

RELAC. SEXUALES

ANTICONCEPCIÓN

Mitos

Mitos

Obligación

Realidades

Realidad

Responsabilidad

MENOPAUSIA

ABORTO

VIOLACIÓN

Capacidad sexual

Limitaciones

Falacias

Feminidad

Derechos

Legalidad

Cuadro 1. González, (1997)

Las estrategias educativas que seguíamos en los talleres eran dinámicas vivenciales muy relacionadas con el tema del que íbamos a hablar, hacíamos una discusión en torno a la dinámica que habíamos desarrollado y los estudiantes expresaban sus experiencias cotidianas relacionadas con el tema en cuestión, una vez terminada la discusión mostrábamos cartulinas preparadas con anterioridad sobre los contenidos teóricos que afirmaban o contradecían el tema revisado.

Una vez terminado el taller para los estudiantes les dábamos información teórica sobre estrategias didácticas, dinámicas vivenciales, conducción de grupos y las perspectivas teóricas que pueden incidir en la elaboración de un taller de autoconciencia en los que los estudiantes serían facilitadores, de tal manera que debían investigar un tema específico que haya llamado su atención durante las narraciones en los temas que les presentamos, con lo cual construían un curso-taller que era impartido a personas externas al ámbito académico o personas de la comunidad, con esto quiero decir; personas amas de casa, estudiantes de otras carreras, obreros y obreras de la construcción, confección de ropa, profesionistas que acuden a la universidad para asistir a ese curso, el promedio de asistencia era entre 30 y 40 personas por cada taller.

Los resultados eran acumulados organizadamente en antologías que contenían todo el material de trabajo, las cartas descriptivas sobre la organización del curso, un ensayo teórico por cada tema impartido, las observaciones y resultados que se obtenían a través de registros anecdóticos de los estudiantes.

Estas antologías siempre estuvieron disponibles para los estudiantes que las habían elaborado con la finalidad de que pudiesen volver a hacer ese taller en otros colectivos sociales e incluso podían retomarlo para otras asignaturas, por ejemplo en psicología social, donde ellos iban a aplicar sus conocimientos en otras comunidades no tan cercanas a la FESI y así lo hacían.

Desafortunadamente, durante esta época, no había tiempo para hacer análisis más puntuales que los registros y los cuestionarios, ya que al diversificarnos en la difusión y aplicación de talleres, las tutorías para elaboración de tesis y tesinas nos dejaban poco tiempo para la investigación de los resultados; no obstante estábamos haciendo una intervención política, no en los términos tradicionales de salir a la calle y organizar marchas de protesta, sino –a nuestro modo- interveníamos políticamente tanto en las familias de los estudiantes como en las personas que asistían a ellos haciéndoles conscientes de su situación personal e invitándoles a realizar cambios en sus maneras de ser-hacer.

Al reflexionar sobre los procesos de cambio, tanto de los estudiantes como de las personas que asistían a nuestros talleres y contrastarlos con otras aplicaciones, nos dimos cuenta que estábamos analizando trayectorias de vida sólo que nosotras realizábamos tal análisis por temas, por ello nos propusimos trabajar las historias de vida primero como participantes en un grupo haciendo nuestra propia historia.

En 1997 implementamos esta forma de hacer el taller de autoconciencia limitando el número de estudiantes a no más de 10 personas (hombres o mujeres) para que narráramos nuestra trayectoria de vida partiendo de los distintos períodos de desarrollo psicológico; continuamos coordinando el grupo en una relación profesor-alumno desde la horizontalidad en la que el profesor se implica activamente con los estudiantes.

Los talleres seguían teniendo mucha aceptación tanto de los estudiantes como con personas de la comunidad pero no lográbamos captar qué es lo que sucedía en estas personas para que lograran cambios sustanciales en sus comportamientos y maneras de ser-hacer, por ello nos propusimos grabar en audio las sesiones, solicitamos permiso a los asistentes para grabar las sesiones, dejamos a un lado los cuestionarios y evaluaciones para hacer transcripciones de lo acontecido durante las sesiones.

Los temas que surgían dentro de las narraciones tenían que ver mucho con el amor y el reconocimiento en distintas significaciones, pero nos seguía faltando tiempo para realizar el análisis de las narraciones; por ello me di a la tarea de darme un tiempo exclusivo para la investigación sobre historias de vida, haciendo un doctorado en estudios de mujeres y del género con la finalidad de reproducir los talleres que yo hacía en México, ahora en la Universidad de Sevilla.

4. El encuentro con otra cultura para conocer más sobre la cultura de origen

Cuando tienes claros los objetivos que has de cumplir, no siempre tus proyectos son acordes a los modelos de enseñanza y los contenidos académicos que se ofertan en algunos programas para la investigación, por lo que la práctica que yo venía desarrollando varios años atrás, no tenía cabida en un programa de doctorado que dependía directamente de la psicología experimental.

Por lo tanto me fue necesario por un lado cumplir con el programa en el que ya estaba inscrita y por el otro buscar opciones de formación en las áreas de conocimiento donde realmente quería desarrollar mi práctica, por ello hice una especialidad en investigación-acción participativa, ingresé a un curso optativo de constructivismo social e historias de vida que se ofertaba desde la psicología clínica e hice cursos de extensión universitaria en pedagogía con Isabel López Górriz y Dolores Jurado Jiménez [7] entre otros cursos.

A partir de las crisis existenciales también se desarrolla el crecimiento como un rizoma dialéctico en el que creces a pesar de las condiciones, pero de la cuál sales aún más fortalecida.

Así me di a la tarea de hacer distintas indagaciones hasta integrar un grupo de personas que estuviesen dispuestas para que juntas hiciéramos una investigación con historias de vida, a través de un procedimiento de taller de autoconciencia desde la perspectiva de género como lo había venido haciendo cotidianamente.

El grupo fue integrado por 6 mujeres mexicanas que habían emigrado a Sevilla, el rango de edad era entre 32 y 62 años de edad con un promedio de 44 años, los objetivos eran analizar las condiciones psicosociales reales en las que vivían y analizar cuáles de esas condiciones favorecían la presentación de problemas y comportamientos centrados en las habilidades y las limitaciones del desarrollo psicosocial, a partir de sus historias de vida [8].

Yo como coordinadora e investigadora me integré al grupo como una emigrante más, con ciertos privilegios como el de la beca de mi universidad pero conocía la cultura y aprendí más de ella a través de esta investigación.

El espacio en el que se llevó a cabo el taller fue mi casa, allí se filmaron todas las sesiones en un ambiente de intimidad y confidencialidad, a las participantes les solicité permiso para grabar esta actividad, ellas firmaron un formato de consentimiento informado.

Nos dimos a la tarea de narrar nuestras trayectorias personales, siguiendo el procedimiento de los talleres de autoconciencia y realizando diversas dinámicas que eran acordes al tema que se trataba.

Reflexionar en torno a los acontecimientos significativos en nuestra trayectoria vital y aquellos que les llevaron a decidir el radicar en Sevilla –el rango de estancia era entre 2 y 20 años- y el grado de preparación académica iba desde ser amas de casa hasta estudiantes de doctorado, una de ellas era periodista y otra tenía un restaurante mexicano.

Se hicieron 10 sesiones que se realizaron una vez a la semana por espacio de tres horas, más una sesión para la devolución, un mes y medio después de haber hecho el taller y haber entregado su redacción de la historia de vida.

Durante las narraciones se dio la escucha atenta y empática de todas las participantes, se produjeron diversas emociones que nunca fueron reprimidas y cuando fue necesario se intervino terapéuticamente, en ocasiones las sesiones se prolongaron por el tiempo que necesitaron las participantes.

Los Temas Discutidos fueron;

  • Autoconcepto
  • Identidad Cultural
  • Genograma
  • Línea de vida
  • Los recuerdos más significativos en cada periodo del desarrollo
  • La socialización diferencial
  • Las relaciones afectivas
  • El control y el poder
  • Violencia en las relaciones sociales
  • Historias de inmigración
  • Proyecto de futuro

Transcribí todas las sesiones e hice un análisis de contenido tanto de las narraciones como de las historias de vida.

Algunos aspectos que resaltan en torno a los temas tratados giran alrededor del amor; a ti mismo en el autoconcepto, a tu cultura y a tu país, a tus ancestros, a las personas que te han visto crecer en la trayectoria de vida, a la pareja, los hijos…

También pudimos reflexionar acerca de aquellas experiencias negativas en cada periodo de desarrollo donde muchas veces es necesaria la estimulación y el reconocimiento de los padres y los profesores entre otros personajes importantes.

Por ejemplo en el ámbito familiar, cuando nacemos en familias numerosas y las madres están tan ocupadas atendiendo las labores domésticas, que “descuidan sin intención de dañar” el autoconcepto de los pequeños, cuando no prestan toda su atención a comportamientos como la competencia entre hermanos, los comparan o se apegan más a un hijo o hija por el parecido con personas significativas para los padres o bien no otorgan su reconocimiento en actividades como ser buen estudiante, colaborar en casa como actividades que los pequeños hacen “como diciendo” ¡ hey madre aquí estoy, te quiero mucho, quiéreme!

El ubicarnos en una perspectiva de género nos permitió, analizar por ejemplo la socialización diferencial, cuando no se dan todas las oportunidades de desarrollo a una chica que quiere seguir estudiando una carrera universitaria y no se le permitía porque “se iba a casar pronto y la van a mantener (económicamente)”

Cuando son adolescentes los jóvenes van formando parejas de noviazgo, a través del análisis de las relaciones más significativas, podemos ver el tipo de enlaces que eligen y el rol de sumisión o apertura social que desarrollan en sus distintos vínculos afectivos.

En el caso de las historias de inmigración pudimos ver en estas mujeres que el motivo por el que ellas llegaron a España fue para realizar estudios de posgrado y en otros casos porque habían conocido a su marido en México y al emigrar lo hicieron por seguir al marido que quería regresar a su país, es decir llegaron a España o se quedaron en ella por amor.

Cuando hicimos la reflexión de lo que les había dejado el taller entre los muchos comentarios expresados por las participantes fueron:

“Yo vivía en Sevilla apartada de otras personas porque creía que era la única “mojada [9]” aquí, ahora que conozco a otras mexicanas me siento como si de pronto tuviera hermanas, estoy muy contenta por eso.”

“Para mí fue muy importante asistir a tu taller, porque vamos, yo tenía problemas de pareja y creía que era porque él es español y yo mexicana ¿cómo ser menos no? al escucharlas a ustedes me doy cuenta que mis problemas de relación no son por discriminación racial sino por una discriminación de género”.

“Cuando he venido con ustedes no hablaba mucho porque ni siquiera podía plantear cuáles eran mis problemas, al escucharlas a ustedes era como abrir un abanico de posibilidades y cada vuelta del abanico era una opción en mi vida, solo tenía que elegir lo que yo quiero hacer ahora”.

Los cambios que se dieron de manera individual fueron muy variados que iban desde aprender a ser más asertiva con sus empleados, demandando que realizaran las actividades que ella les solicitaba en el tiempo que se requería y darse un tiempo para viajar después de haber trabajado toda su vida.

Entender que en su relación de pareja se estaba comportando igual que su madre con su padre, al manipular, gritar y exigir que su marido hiciera determinadas actividades en el tiempo y con las características que ella lo demandaba.

Decidir terminar sus estudios de doctorado y homologarlos al sistema educativo español para tener acceso a un empleo en su área de conocimientos.

Todas estas condiciones nos permitieron fomentar en estas mujeres el desarrollo de una cultura en el cuidado de sí mismas que les permitió co-construir nuevas formas de relación consigo mismas y con los otros más allá de las fronteras

Estas mexicanas no solo “se transformaron” de manera individual sino que además formaron un colectivo de mexicanos en Andalucía [10] que tenía como objetivo apoyar a otros inmigrantes, celebrar juntos las fechas importantes, enseñar a sus hijos aquellos juegos, canciones, cuentos infantiles y gastronomía típica de los mexicanos, sin hacer un colectivo aparte ya que integraron en la asociación a todas aquellas personas que así lo desearan aunque no fueran mexicanos.

5. El encuentro con otra profesional que capta la importancia de mi trabajo desde una práctica amorosa

El haber asistido al curso sobre historias de vida que impartía Isabel López Górriz, me permitió acceder a otros modelos de conocimiento que no encontré en mi programa de doctorado, porque ella tenía un planteamiento desde una perspectiva experiencial y existencial que teóricamente para mí era desconocido.

Durante las clases Isabel nos pidió que cada uno de los participantes relatara la práctica que estaba haciendo con historias de vida o lo que pretendía hacer con el conocimiento que estábamos adquiriendo.

Su escucha siempre fue atenta y abierta, nos invitaba a teorizar la práctica con historias de vida, en mi caso a teorizar el proceso del taller que ya estaba haciendo con las mexicanas.

Ella vislumbró la potencialidad de mi trabajo y me retó a escribir y describir el proceso de construcción de significados por ejemplo en las dinámicas que yo aplicaba con mis estudiantes en México y las que ahora yo estaba haciendo [11] ya que –según sus palabras- tenían mucha riqueza porque al posicionarme como inmigrante y al hacer uso de los olores, los sabores, las texturas, los sonidos, la música, los cantos infantiles… que para mi eran muy conocidos porque pertenecen a mi cultura, con mis dinámicas estaba haciendo un vínculo entre el plano científico con el vivencial existencial y con ello lograba que estas mujeres se narraran sin cortapisas.

Ella vio el significado de la perspectiva humana que estaba planteando con mis talleres en un trabajo que llevaba más de dos décadas y supo cómo conducirlo expresando:

“Teresa la educación existencial es aquella que permite a las personas construirse, elaborarse y modelarse a partir de sus cuestionamientos, sus vivencias, experiencias y sentimientos, expresados o narrados de manera oral o escrita y reflexionada y tú lo estás haciendo con estas mujeres porque te has trabajado a ti misma”

(López Górriz, 2007).

Con estas conversaciones Isabel nos invitaba a transformar nuestras prácticas docentes en espacios ricos en conocimiento de nuestros saberes- haceres ayudándonos a poner en un marco teórico el aprendizaje experiencial que ayuda a situar la praxis educativa y la perspectiva biográfica en la educación.

Para Isabel tenían eco y sentido muchas de mis palabras por ejemplo al hablar de la posición del educador o investigador desde abajo hacia arriba [12], lo que ella tradujo en la horizontalidad en las relaciones profesor-alumno poniendo en práctica nuestra sensibilidad y nuestra modelación como mujeres profesionistas.

El aprendizaje que con ella tuve es creer en lo que estoy haciendo, dando un salto a la teorización de mis prácticas cotidianas, aunque tuve que salir a otro continente para reflexionar y seguir formándome experiencialmente .

A partir de aquí, las dificultades que tuve que enfrentar en la academia positivista que no comprendía mis saberes- haceres para integrar un análisis más emergente y cualitativo fueron paliados porque ahora tenía otra llave, una visión diferente en la que no necesariamente había que cuantificar las narraciones y las historias de vida de las mujeres con las que había trabajado, lo hice porque eran requerimientos propios del programa de doctorado en el que estaba inscrita y a punto de defender mi tesis.

Sin embargo con Isabel quedó abierto un pacto y un compromiso, el impartir mis talleres de autoconciencia con sus estudiantes de doctorado para que juntas pudiésemos analizar y teorizar las historias de vida de sus doctorandas.

Otro compromiso ineludible fue que toda esa vivencia quedara plasmada en un libro que recientemente se acaba de publicar [13], con la intención de que otros profesionales de la psicología y las áreas relacionadas con la educación pudiesen poner en práctica lo que yo he trabajado durante más de 20 años.

6. Conclusiones y reflexiones

Como ya lo señalaba en las primeras páginas de este artículo, cuando tienes amor a tu profesión y a tu práctica cotidiana tienes amor a ti mismo.

Ello te ayuda a enfrentar los diversos obstáculos que se dan en la vida cotidiana, tanto en lo personal como en lo profesional.

Con el apoyo de personas como Isabel, que constantemente hacía de la docencia una práctica amorosa como modelo de interacción en diversos contextos, se puede lograr hacer intervenciones más políticas y comprometidas que propician el cambio y el mejoramiento en las prácticas educadoras que van más allá de los meros pactos y compromisos porque forman parte de nuestro hacer cotidiano.

El haber hecho el taller de autoconciencia con las historias de vida de las estudiantes de doctorado que tenía Isabel resultó un reto ante su fallecimiento, porque estas chicas estaban enfrentando el duelo y cualquier otra profesora que intentara continuar su trabajo era comparada con una mujer que fue un modelo de superación.

Aunque nunca intenté ser ni ocupar el lugar de Isabel, costó su trabajo lograr que estas chicas redactaran su autobiografía porque tenían entre otros cuestionamientos; ¿dónde se iban a publicar sus historias?, ¿para qué? les pedía que escribieran sobre algunos aspectos que hayan llamado su atención durante el taller y las narraciones de sus autobiografías y redactaran un capítulo que podíamos integrar en un libro colectivo además de que podía servirles como el anteproyecto de sus tesis, no obstante el compromiso lo seguimos cumpliendo aunque ha llevado su tiempo.

Trabajar desde una perspectiva autobiográfica requiere de una escucha atenta y empática para atender todos los aspectos que emergen de las narraciones, demanda una implicación y un compromiso ético con la persona con la que estamos trabajando.

Las técnicas didácticas y vivenciales que hacemos en nuestras prácticas para hacer emerger el discurso son una de las evidencias de nuestra experiencia que permite vincular los planos científicos con los vivenciales y existenciales.

Otros colectivos sociales en los que he puesto en práctica los talleres con las historias de vida, además de mi práctica cotidiana con los estudiantes de psicología han sido, estudiantes de psicología en la Universidad de Guadalajara que ahora mismo están haciendo su investigación sobre las narraciones autobiográficas con artesanos del barro en Tonalá, Jalisco y que pronto tendrá publicaciones y trabajos de tesis con esta temática.

Un taller sobre historias de vida con adultos mayores en una casa de día a partir de las narraciones de sus hijos y sus nietos. Un taller con amas de casa y campesinas de Lora del Río en las afueras de Sevilla, el taller de las mexicanas que tuvo como producto mi tesis doctoral que también se acaba de publicar en España.

Las prácticas comprometidas se multiplican por sí mismas, ya que cuando otras personas ven y sienten los cambios generados a partir de sus reflexiones de la trayectoria vital estamos haciendo un trabajo intersubjetivo que implica un cambio en los paradigmas y todo ese cambio exige un cambio en el sí mismo.


7. Bibliografía

Agenda de las mujeres (2010). ¿Quienes somos? 23 noviembre 2010

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González, U. María Teresa (1997). Los estudios de género en la ENEP Iztacala: confiabilidad y validez de una escala de actitudes respecto del papel de la mujer en la sociedad. Tesis de Maestría en Psicología. México: s/e.

González, U. María Teresa (2005). Género, cultura y constructivismo social en la narración de historias de vida. Tesis de doctorado Sevilla.

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Salazar, Hilda; López, Friné ; García, Andrea y Hume, Patricia (1996). La agenda verde de las mujeres. México: Desarrollo, Ambiente y Sociedad, S.C.


[1] Mª. Teresa González Uribe, Profesora Asociada “C” de tiempo completo definitivo en la Universidad Nacional Autónoma de México campus Iztacala en la carrera de psicología del área de desarrollo y Educación.

[2] Ver González (2011)

[3] Ver Hernández y González (1999).

[4] Los talleres de autoconciencia los hemos impartido desde 1988, ver Hernández y González (1989, 1990). El objetivo principal de estos grupos ha sido estimular y promover el desarrollo integral de las capacidades de las mujeres a través de potenciar los espacios comunicacionales desde una perspectiva feminista y de género que multiplique las redes de interacción visibilizando la producción y el accionar de las mujeres empoderándolas para la defensa de sus derechos (Agenda de las mujeres, 2010). Estos grupos han sido la principal herramienta metodológica de las feministas, pues a partir de los grupos de autoconciencia las mujeres se organizaron para realizar acciones políticas y personales que han trascendido a nivel global. Gracias a estos grupos se ha logrado llegar a los vértices más elevados del iceberg del poder como la ONU y otras instituciones internacionales. Se ha logrado que se legisle sobre problemas que afectan a las mujeres como el salario desigual ante jornadas iguales, el derecho al aborto y la educación sexual, la prevención y atención a la violencia de género, la discriminación étnica, racial y el mejoramiento ambiental entre otros temas (Salazar et al., 1996).

[5] Ver Ruiz, (2003)

[6] Ver González 1989,1997 González y Hernández 2002

[7] Investigación experiencial: la historia de vida como metodología de investigación, formación e intervención en los procesos socio-históricos y de reconstrucción de identidades. Curso de extensión Universitaria 2004, Universidad de Sevilla.

[8] Ver González (2005)

[9] Mojado es un término despectivo que se aplica a aquellos inmigrantes que cruzan el Río Bravo ilegalmente para llegar a Estados Unidos con la finalidad de trabajar en lo que sea para obtener recursos económicos para sus familias.

[10] www.mexicanosenandalucia.org

[11] Ver González, (2005)

[12] La investigadora se sitúa en el mismo plano crítico que el sujeto de estudio, adoptando una posición reflexiva para insistir en la importancia de estudiarnos a nosotras mismas e investigar de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo(Harding, 1987).

[13] González (2011)