Portada • Start Page >> Editorial
Editorial Imprimir E-mail
Rizoma freireano • Rhizome freirean - vol. 1-2 • 2008

“Estudiar no es consumir ideas, sino crearlas y recrearlas”.
Paulo Freire

“producen pero no poseen, producen pero no se apropian y hecha la obra no permanecen en ella”.
Lao-Tsé

pdf

Acostumbrados como estamos a un pensamiento bipolar, jerárquico y arborescente y a estudiar siempre el todo a partir del análisis y la división en partes, hemos ignorado que la vida y el conocimiento no pueden reducirse a ese esquematismo castrador de la diversidad que dicotomiza, separa y aísla en la creencia de que sujeto observador y objeto observado son independientes entre sí.

Curiosamente es en la propia naturaleza donde podemos encontrar ejemplos de que el crecimiento y el desarrollo nunca son lineales ni necesariamente obedecen a procesos reversibles y tal es el caso del rizoma, el tallo horizontal y subterráneo de aquellas plantas perennes que como la del lirio común puede ramificarse y permitir que desde una parte de ese entramado surjan otros tallos permitiendo así la multiplicación vegetativa y rápida proliferación misma. Y es que un rizoma es una estructura un tanto peculiar. Vive bajo tierra, pero permite alimentar la planta. Vive bajo tierra, pero permite guardar agua y alimentos en tiempos de sequía y carestía. Vive bajo tierra y puede aparecer y desaparecer por algún tiempo sin que esto le reste necesariamente potencia para garantizar el crecimiento de la planta.

El primero en aplicar el modelo botánico de rizoma a las ciencias humanas, y específicamente a la psicología fue Carl Jung, cuando a finales de 1958 dio por terminado los tres primeros capítulos de su conocida obra de memorias “Recuerdos, sueños pensamientos”, en la que afirma que la vida de los seres humanos es semejante a la de las plantas con RIZOMA, en cuanto que lo realmente perceptible y visible es algo efímero y fugaz, por el contrario y al igual que el RIZOMA, siempre hay “ algo que vive y permanece bajo el eterno cambio. Lo que se ve es la flor, y ésta perece. El rizoma permanece”.

Casi veinte años más tarde, en la década de los setenta del pasado siglo, el término rizoma volvió de nuevo a ser utilizado profusamente en las Ciencias Humanas y en concreto en ámbitos de epistemología de la comunicación por Gilles Deleuze y Felix Guatari, en su también clásica obra “Rizoma: Introducción” en la cual plantea el modelo rizomático como una estructura de funcionamiento en la que cualquier punto puede ser conectado con cualquier otro independientemente de que sean homogéneos o heterogéneos entre sí y sin seguir un orden jerárquico, ni de relaciones de ordenación y/o subordinación, ni de secuencias en base a criterios , estructura que necesariamente es flexible, múltiple, regenerativa y por tanto perenne, en cuanto que “…Todo rizoma comprende líneas de segmentaridad según las cuales está estratificado, territorializado, organizado, significado, atribuido, etc.; pero también líneas de desterritorialización según las cuales se escapa sin cesar. Hay ruptura en el rizoma cada vez que de las líneas segmentarias surge bruscamente una línea de fuga, que también forma parte del rizoma. Esas líneas remiten constantemente unas a otras. Por eso nunca debe presuponerse un dualismo o una dicotomía, ni siquiera bajo la forma rudimentaria de lo bueno y de lo malo…”.

Puede que tal vez seamos demasiado ambiciosos, pero estamos con Paulo Freire cuando señala que lo que nos parece imposible para el mañana hay que hacerlo a partir de lo que nos es posible hoy. En consecuencia lo que tratamos de hacer es un “rizoma freireano” en el que al mismo tiempo que podemos ser raíces, tallos, hojas, flores o frutos, sin importarnos nuestra posición ni el espacio que ocupamos, podamos igualmente generar y producir conocimientos a partir no solamente de “líneas de segmentaridad” sino sobre todo de “líneas de desterritorialización” en las que frente a la bipolaridad dominante, recreemos la complejidad emergente de la vida.

Esta revista nace por tanto con vocación rizomática en cuanto que su existencia no es física, puesto que se trata de una revista on line que va a estar siempre ahí, oculta y visible al mismo tiempo, unitaria y múltiple, formal e informal permitiéndonos comunicar, reflexionar, discutir, entrar en conflicto y llegar a acuerdos o a desacuerdos, puesto que se trata de una estructura abierta, que conduce a muchos lugares para proceder a operar, o a ninguno si sólo queremos leer una revista.

Pero además nuestro “rizoma freireano” no solamente es rizoma por su virtualidad y su estructura, sino también por la diversidad de personas que en ella participan y de temáticas que se abordarán, partiendo precisamente de los principios de multiplicidad y desterritorialización en el sentido de hacer emerger como conocimiento legítimo, aquello que el conocimiento académico, bancario y oficial desprecia e invalida, dando lugar a nuevos pensamientos, ideas, sueños y escritos que nos permitan reflexionar sobre el mundo en/con las personas; y sobre las personas que son con/en el mundo.

El acercamiento al mundo, el estar con/en el mundo y contemplarlo, crearlo y recrearlo - ese mundo que Freire decía que no es, sino que está siendo - lo será desde una perspectiva educativa, que no es escolar. Pero siendo educativo el enfoque, no se reduce ni se limita a lo pedagógico, en cuanto que el “rizoma freireano” quiere traspasar los límites de la educación y observar y tomar parte en los asuntos desde otras perspectivas y posiciones que se encuentran en la frontera entre la vida y el sueño, entre lo real y el deseo, por ello, gran parte de las páginas estarán hechas de utopía, sueño y realidad.

El “rizoma freireano” que desde este mismo instante ha comenzado a tomar vida, se está construyendo entre todas y todos, es una tarea colectiva y sobre todo un desafío para pensar y actuar en/sobre el mundo de otra forma con la única arma – instrumentos, herramientas - que creemos útil: la palabra que da forma al pensamiento y a las prácticas. Igualmente es un desafío para pensar sobre hoy desde el mañana, para alimentar nuestro deseo de cambio y para guardar esperando tempos mejores transformando, como decía Freire, las dificultades en posibilidades. Tiempos que sólo llegaran si nosotros y nosotras, constituidos como una multitud generadora de nuevos espacios en el no espacio, luchamos para que los mejores tiempos lleguen y el rizoma crezca alimentado por los saberes, las prácticas, los deseos y los sueños que aquellas y aquellos que al tenerlos no los tienen, porque los comparten y quieren verlos hechos realidad en un lugar real y concreto y en un tiempo real y concreto.

¿Cómo vamos a construir este no espacio? La revista tendrá tres números anuales, y nuestra voluntad de ir construyendo espacios divergentes y diversos pretende que los artículos sean publicados en cuatro lenguas: inglés, portugués, castellano y catalán. Junto a esos artículos para pensar y reflexionar, se encontrará siempre un documento declaratorio sobre nuestra voluntad de cambiar – aunque sea un poco – la realidad que tenemos y no nos gusta demasiado. Junto/ dentro de la revista, también se podrán encontrar informaciones sobre las actividades que realizan o van a realizar las instituciones comprometidas con este sueño/ deseo/ proyecto en la forma de un boletín.