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vol 14 • 2013

La red internacional de Educación Popular: su propuesta y contribución

La red internacional de Educación Popular: su propuesta y contribución [1]

Jim Crowther (Universidad de Edimburgo, Escocia, Reino Unido)

Traducción de Loris Viviani

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La ‘Popular Education Network (PEN)’, donde el autor es coordinador y uno de los miembros fundadores, fue creada en 1997. Ésta es una red de contactos entre profesores universitarios e investigadores que comparten esencialmente una visión radical y socialista sobre el significado y la razón de ser de su trabajo. La red fue creada después de una serie de discusiones entre un pequeño grupo de educadores de adultos en ámbito universitario del Reino Unido y compañeros de la Universidad de Barcelona (Martin et al, 1999). Una de las principales razones de la Red es la de defender los márgenes para una acción radical en el ámbito de la educación de adultos universitaria, apoyando un sentido de solidaridad y de bien común entre los académicos comprometidos políticamente que buscan trabajar con grupos comunitarios marginales y movimientos sociales de la sociedad civil y donde éstos mismos viven un aislamiento cada vez más precario, en los márgenes de las instituciones a las que pertenecen. Este articulo presenta una evaluación crítica del trabajo de la Red hasta la fecha, un análisis de como sus principios fundamentales y sus aspiraciones han sido desarrollados en la práctica, y una estimación de lo que se puede aprender de su corta pero subversiva historia.

Los profesores universitarios y los investigadores pueden elegir usar su trabajo para apoyar las luchas populares para una mejor democracia, una mayor igualdad y justicia social – en un momento en que todas las demandas que se realizan en este contexto tienden, al parecer, hacia la extinción del compromiso institucional sobre la acción social y política. Las universidades son, al mismo tiempo, lugares privilegiados y contradictorios donde los académicos, a pesar de la presión y de las obligaciones que encuentran, pueden gozar de un alto grado de autonomía relativa. Tal vez sea posible encontrar esta situación más a menudo donde parece importarle menos: en las áreas más marginales de las actividades académicas, tal como los departamentos universitarios de educación de adultos y a lo largo de toda la vida, donde todavía puede que sea posible hacer una distinción entre el trabajo particular por el que somos pagados y el trabajo más amplio que elegimos llevar a cabo. Los académicos comprometidos políticamente pueden elegir utilizar su autonomía relativa de distintas maneras.

La política de la educación popular

El concepto de ‘educación popular’, como es utilizado aquí, es esencialmente la respuesta a la pregunta: ¿De qué lado estamos? Es el posicionamiento sin ambigüedades al lado de unos intereses sociales y de los movimientos que se manifiestan progresivamente, en el sentido de que se trata impugnar la desigualdad, la exclusión y la discriminación y ser parte de la lucha más amplia por la democracia y la justicia social. Así como toda la terminología de la educación, la educación popular está al centro de una diversidad de interpretaciones que reflejan la variedad de las tradiciones históricas y de los contextos culturales. Por lo tanto, también es necesario dejar claro lo que se entiende aquí por educación popular.

La PEN es una red informal e internacional de profesores universitarios e investigadores que se reúne cada dos años en una conferencia. La afiliación a la red es abierta y gratuita para todos los que quieran subscribir en términos generales la siguiente declaración de intenciones:

Educación Popular

Se subraya el carácter popular de esta educación, diferente de un sentido meramente populista; popular porque:

  • se enraíza en los intereses reales y en las luchas de la gente
  • es abiertamente una crítica política al estatus quo
  • se compromete hacia un progresivo cambio político y social

La educación popular está basada en un análisis claro de la naturaleza de la desigualdad, la explotación y la opresión, y está fundamentada por un propósito político igualmente claro. Éste no tiene nada que ver con la ayuda a los ‘desfavorecido’ o la gestión de la pobreza; tiene mucho que ver con la lucha para un orden social más igualitario y justo.

El proceso de la educación popular sigue estas características generales:

  • su curriculum emerge desde las experiencias y los materiales concretos de las personas que componen las comunidades en resistencia y lucha
  • su pedagogía es colectiva, enfocada primariamente en el grupo, se distingue del enfoque el aprendizaje y desarrollo individual
  • busca, en la medida de lo posible, construir un enlace directo entre la educación y la acción social.

Enlazando lo local con el global

Aunque el concepto de ‘educación popular’ ha sido asociado con aplicaciones relativamente recientes en América Latina, éste tiene fuertes resonancias con muchas tradiciones de la educación de adultos radical. La educación popular intenta conectar lo local y lo global. En cada contexto procede desde lo especifico, formas de educación y acción cercanas, pero amplía estas acciones de forma deliberada para promover una solidaridad internacional, incluyendo estas luchas locales en un frente internacional de lucha para la justicia y la paz.

El propósito de la Popular Education Network

A corto plazo, el propósito de la red es de:

  • reunir a los profesores universitarios y los investigadores que tengan un interés y un compromiso con la educación popular
  • forjar enlaces activos y de solidaridad a niveles nacionales e internacionales

A largo plazo, la red busca:

  • catalizar la acción enlazando activistas locales, trabajadores y académicos comprometidos políticamente
  • producir y proveer recursos educativos para y por una acción social y política
  • reafirmar y re-vigorizar el papel de la educación de adultos como una parte integrante de los movimientos sociales.

Es necesario enfatizar el hecho de que esta declaración quiere ser política y partidista sin concesiones. Los fundamentos teóricos implícitos se sitúan en el materialismo político económico. Esto, según nuestro punto de vista, requiere un análisis esencialmente moderno del capitalismo tardío que incluya las mayores divisiones sociales del poder en clases, géneros y ‘ formaciones raciales’. En este sentido, la educación popular busca tomar partido y solidarizar con particulares identidades de colectivos e intereses – y situarse en contra de otros. En el trabajo educativo práctico podría revelarse necesario armonizar un rigor modernista con una sensibilidad postmoderna – mostrando como, por ejemplo, las identidades culturales están relacionadas con la posición estructural – pero, lo que es siempre necesario mantener es que la educación popular es esencial y fundamentalmente un proyecto político. Respeto a esto, el peligro del tecnicismo – la reducción del propósito al proceso – es precisamente lo que vacía la educación popular de sus contenidos políticos. Éste es el motivo por el cual es esencial que la práctica pedagógica en la educación popular sea sistemáticamente teorizada, y que su teoría sea justificada ideológicamente.

La educación, entendida como un proceso dialéctico, está constituida por intereses e intenciones contradictorias. Así, en términos de Paulo Freire, contiene simultáneamente un potencial ‘liberador’ y ‘domesticador’, de transformación y de reproducción. Una posición neutral es, por ello, imposible. Es cierto, por supuesto, que ninguna educación es nunca neutral en el sentido de que siempre refleja unos valores particulares y sirve a unos intereses individuales. Lo distintivo de la educación popular, es la explicitación de su propósito político y el compromiso ideológico subyacente. Así que es necesario efectuar unas elecciones cruciales en la respuesta a la pregunta ¿De qué lado estamos? Encontrar espacios para los propósitos sociales de la educación de adultos es cada vez más difícil para individuos aislados en sus instituciones. Esta acción necesita un compromiso explicito para trabajar políticamente y estratégicamente en contra de esas fuerzas que influencian nuestro trabajo.

Trabajar dialécticamente

Si se entiende la educación como un proceso dialéctico, es necesario reconocer como el compromiso político de los educadores se posiciona dialécticamente ‘dentro y en contra’ de éste. Este es, quizás cada vez más y particularmente, hoy en día el caso de las universidades. Una de las consecuencias de las tendencias que hemos descrito es que simplemente no circulan suficientes argumentos intelectuales y políticos en el ámbito académico – por lo menos el tipo de argumentos que pueden marcar la diferencia en la vida de la mayoría de las personas. Por lo tanto, la tarea más urgente y distintiva de los educadores populares en los ámbitos académicos es la de desarrollar nuevos argumentos y re-vigorizar los viejos – por ejemplo, argumentos acerca de pensamientos pasados de moda como la igualdad y la justicia. Para reunir individuos relativamente aislados en el ámbito académico, la PEN proporciona un conjunto de argumentos contra el discurso dominante en el ámbito académico.

El posicionamiento contradictorio de los profesores universitarios y de los investigadores puede ser aprovechado para políticas de educación popular a través diferentes modalidades de compromiso social y político. Los académicos comprometidos políticamente pueden ayudar a mostrar como diferentes tipologías de acción producen diferentes efectos y consecuencias, esclareciendo de esta manera las bases para tomar elecciones estratégicas. Quizás una de las contribuciones más importantes del ámbito académico sea el desarrollo de un análisis teórico para clarificar, informar y sintetizar la acción popular – volviendo visibles al mismo tiempo algunas contradicciones y conflictos de intereses cruciales que habitan el núcleo de mucho trabajo académico. En relación a esto, la historia y la conciencia histórica es importante. La educación popular se fortalece a través de la investigación que trata de profundizar en las historias silenciadas, reprimidas o discontinuas del radicalismo y de re-conectar estas historias con las luchas actuales. Es también un recordatorio sobre como ciertas formas de educación y de aprendizaje de adultos han sido siempre una parte integrante de los movimientos sociales progresistas. En este sentido, la PEN es un recordatorio ya que los académicos comprometidos políticamente necesitan ver su trabajo en una perspectiva histórica – y viéndose a sí mismos como una entidad que actúa en el interior de los procesos históricos.

En la educación popular, lo que cuenta como conocimiento y comprensión se construye activamente en los encuentros creativos entre la habilidad del maestro y la habilidad del aprendiz, cada papel otorgando una forma particular de autoridad. Esto, seguramente, es lo que Marx entendía cuando decía, ‘El educador tiene que ser él mismo educado’. La pedagogía es una cuestión de principios y propósitos más que de mera técnica. Por lo tanto, los métodos de enseñanza y aprendizaje deben ser desarrollados e implementados de manera que permitan al maestro aprender y al alumno enseñar. La idea de una pedagogía que genera este conocimiento dialógico es liberadora en dos sentidos; primero, porqué reclama que el conocimiento en si puede ser emancipatorio y lo que cuenta como conocimiento es contestable; segundo, porqué sugiere como caminos alternativos, y a veces subversivos, de conocimiento y de acción pueden ser liberadores a través la enseñanza y otras formas de trabajos educativos.

Una de las preguntas cruciales que surgen es la distinción epistemológica y la relación entre el conocimiento formalizado y codificado del ámbito académico y las otras formas de conocimiento y de producción de conocimiento – por ejemplo, el conocimiento presente en los lenguajes y en las tradiciones indígenas, el conocimiento que deriva de la experiencia, y el ‘conocimiento desde abajo’ de los pueblos oprimidos, explotados y marginados. Se podría argumentar que un proceso democrático verdaderamente deliberativo debería basarse en un diálogo de tales saberes – algo que es profundamente subversivo para la tradicional asunción del ámbito académico de su auto-legitimación en la definición de lo que se considera digno de saber.

La educación popular, como aquí es presentada, alcanza una mejor comprensión entendiéndola como un tipo distintivo de compromiso político y con la actitud mental que lo acompaña. En consecuencia, no se encuentra encerrada en sitios educativos particulares. Así como los roles del Estado van cambiando, nuevos espacios de educación popular se abren en la re-configurada relación entre el Estado, el mercado y la sociedad civil. Esto presenta una oportunidad para moverse entre los espacios creados por las contradicciones y los inesperados resultados de la política. A menudo la educación popular opera en estos entresijos entre las intenciones y los resultados de la política. Existen la necesidad y el potencial para crear oportunidades y espacios para la educación popular en todos los aspectos del trabajo académico: enseñanza, investigación y consultoría. Una manera en que la PEN ha tratado de romper el aislamiento y ampliar los objetivos de la red ha sido a través de la organización de conferencias internacionales, lo que ayuda a asegurar que la realidad virtual de los correos electrónicos se transforme en la realidad de los encuentros en carne y hueso y de las discusiones. Es en la creación de estos espacios, donde las cosas suceden, cuando personas de ideas afines encuentran que la PEN ha servido como espacio distintivo en el apoyo a la educación popular dentro y fuera del mundo académico.

La PEN en acción

Una característica distintiva de todas la conferencias de la PEN son los bajos costes de los eventos, con subsidios a los estudiantes, que simplemente tienen como objetivo cubrir los gastos en lugar de generar ingresos. Una de las maneras en que se ha logrado eso, ha sido eliminando toda la parafernalia usual de las conferencias: bolsos, bolígrafos, libros y CDs, de forma que los gastos del evento sirve sólo para pagar las necesidades básicas del encuentro y de la comida. Además, los organizadores locales han hecho lo posible para obtener una ayuda institucional. Esta práctica de mantener bajas las cuotas de participación a la conferencias se ha vuelto ella misma una actividad subversiva en un contexto donde, cada vez más, se espera que las conferencias sean a gran escala y que empresas con ánimo de lucro tengan objetivos financieros que cumplir. Un hecho notable es que la PEN nunca haya contado con un presupuesto en los 15 años de su existencia.

Otro aspecto característico de las conferencias, es que no hay actas de las mismas ni se requieren artículos académicos. Estas ayudas para mantener los gastos bajos trabajan también a nivel pedagógico, ya que sirven para la creación de un espacio más flexible y dialógico; los participantes están invitados a abrir las discusiones, presentar los resultados de investigaciones o prácticas, reflexionar sobre su experiencia en un tema particular y trabajar en este modo más abierto en lugar de presentar y defender un argumento académico en un texto. No se impide ésta última forma de participación, pero no es la usual - aunque algunos participantes tienen que presentar un artículo para justificar su participación a las instituciones a las que pertenecen. Por otra parte, estimular a los participantes para que se involucren en la actividad social, que coman y beban juntos, ayuda a romper las barreras y facilitar el debate estimulante y amable. El espacio colateral y no programado de una conferencia es tan importante para los participantes, como lo que sucede dentro del programa de la conferencia. En términos más conceptuales es probablemente apropiado pensar la organización de una conferencia como un aspecto de, eligiendo un termino de Raymond Williams (1977), ‘la estructura del sentimiento’ que se crea. La cultura de las conferencias también se ha visto favorecida por la naturaleza compartida del compromiso con la educación popular. Los participantes disponen de una historia de la PEN y una definición de la educación popular, que no pretende ser la única manera de pensar en ello como una práctica educativa y política. Pero tiene que ayudar a enmarcar el propósito de las conferencias y en general reúne a participantes ideológicamente afines, aunque, a veces, algunos no subscriban la definición de la PEN sobre la educación popular. El objetivo de proporcionar una definición también busca evitar mirarse el ombligo académico, así que, en vez de analizar lo que queremos decir con la educación popular, se puede gastar más energía sobre lo que podemos hacer en su nombre.

El trabajo de mantenimiento de la PEN y la organización de las conferencias se concentra en los espacios que podemos crear entre otros compromisos. Es verdad, evidentemente, que los objetivos de la red puedan a veces diferir de aquellos de otras personas que puedan querer usarla. Participar con una presentación en una conferencia internacional puede, de todos modos, ser bueno para el CV, y la participación en tales reuniones puede requerir muy poco compromiso por parte de la gente, cuando regresen a sus propias instituciones. Sin embargo, la red debe representar una oportunidad para buscar una interpretación explícitamente politizada e internacionalizada de la educación para la ciudadanía. Reunir a individuos aislados y a grupos que se encuentran en el mundo académico aumenta las posibilidades de apoyarlos en las iniciativas que son cada vez más en contra del discurso académico dominante.

Una reseña de las conferencias, hasta la fecha, añade una cierta profundidad al carácter distintivo de estos eventos.

Primera conferencia: Edimburgo – Comprometer el mundo académico

La primera conferencia de la PEN fue celebrada en Edimburgo en junio del 2000 y seguida por 46 personas de 12 países distintos. Se basó explícitamente en los acuerdos originales y políticos de la educación popular, identificados el año anterior en su fundación en Barcelona, (véase la declaración de intenciones más arriba).

La conferencia consistió en una bienvenida por parte del núcleo central de la PEN, en el articulo fundamental sobre ‘aprendizaje investigativo en los movimientos sociales’, talleres organizados alrededor de cuatro temas: conceptualizando y teorizando la educación popular; educación popular: perspectivas históricas y contextuales; educación popular y experiencia personal/biográfica; educación popular: compromiso en las prácticas educativas; un ‘ceilidh’ (vigoroso cante y baile popular), un taller final y una sesión plenaria para llevar la red hacia adelante.

Los talleres presentaron y trazaron una amplia gama de perspectivas radicales, desde el movimiento de mujeres y de personas con discapacidad, con las contribuciones globales de Brasil y Sudáfrica, así como muchas partes de Europa y comprometidas con temas clave, desde la ciudadanía y la educación sindical a la ‘sistematización’ y a la praxis. Desde el debate, a veces vigoroso, que tuvo lugar durante la conferencia, se hizo evidente que, a pesar del propósito social y político explícito identificado por la conferencia, no había todavía una reunión suficientemente amplia de mente o agendas. Como dos participantes de África del Sur señalaron:

Estábamos desconcertados por la gran variedad de concepciones de la educación popular que surgieron… Había visiones de ‘educación ciudadana’ que parecían considerar como totalmente sin problemas el potencial de esta labor para incorporar ‘grupos marginados’ en la cosmovisión hegemónica del capitalismo, y por lo tanto para neutralizar su posible oposición al statu quo. Luego había participantes que interpretaban su compromiso con la educación popular exclusivamente como investigación – sin ningún aparente componente de acción social en su trabajo

(Von Kotze and Cooper, 2001, p. 22).

Una parte central de la conferencia (y parte del tradicional desarrollo de la PEN) ha sido el compromiso de los participantes con los educadores populares locales implicados en el Forum de la Educación Popular para Escocia que organizó un muy agradable (y vinculante) ceilidh y un evento social, “donde todos aprendimos a bailar al mismo ritmo!” (Ibid, 2001, p. 23).

Lo que se acordó en el final de la conferencia fue una afirmación constante de los principios fundadores de la red, pero vinculados a un mayor número de praxis, así como “más historias, más preguntas y más tiempo para trabajar en pro de las decisiones morales acerca de cómo debemos actuar en respuesta a la impugnación de lo que parece a veces un control hegemónico abrumador”(Ibid, 2001, p. 23). De forma más concreta, hubo un compromiso para la organización de nuevas conferencias, para la participación de más personas con ideas afines y para el desarrollo de un libro basado en los temas de la conferencia (ver Crowther et al, 2005).

Segunda conferencia: Barcelona – dentro y en contra del mundo académico

La segunda conferencia de la PEN fue realizada en septiembre de 2002 en Barcelona y participaron 49 personas de 12 países. Una vez más el más amplio grupo de participantes provenía de Europa pero con amplias presencias desde Canadá, EEUU, México y África del Sur. Fue una conferencia con una estructura más formal, que probablemente reflejaba dos factores: hubo una serie de reuniones previas de planificación / preparación por parte del grupo básico y había sido identificada la necesidad de un formato académico más convencional (en gran medida para que los participantes pudieran acceder a la financiación universitaria). Así que, los abstracts fueron publicados con anticipación, los documentos se emparejaron y los informes nacionales/regionales, las discusiones y mesas redondas fueron programadas y se organizó alguna traducción informal (inglés-español, español-inglés).

Los temas de los seminarios fueron muy diversos, incluyendo diferentes estudios de casos internacionales de trabajo con los movimientos sociales; lenguaje, cultura y poesía en la educación popular; una variedad de perspectivas históricas y metodológicas en la educación popular; el papel de la investigación en la educación popular y una exploración de los programas de las ‘universidades populares’. Las discusiones y las mesas redondas trataron temas amplios implicando ideología, feminismo, investigación, globalización y migración en relación con la educación popular. La conferencia terminó con una serie de grupos de discusión seleccionados por los participantes mismos donde un tema recurrente fue el dilema de trabajar dentro y contra el Estado (y la universidad) y las tensiones entre la investigación de un especifico estudio de casos y el enfoque en cuestiones amplias (macros), donde ambas puede que reflejen el problema existencial de los educadores universitarios que trabajan en los márgenes de sus instituciones. Además de este acercamiento sistemático, el grupo central se reunió al final de la conferencia y publicó algunas notas finales. Éstas incluían una confirmación de los valores de la PEN desde un punto de partida explícitamente internacionalista, una visión general de la relación entre la teoría y la práctica y los modos de trabajo y una cierta reacción hacia las modalidades de realización de la conferencia, en particular una petición para que haya más espacios (no programados) para la discusión y el dialogo.

En su reseña de la conferencia, Jonathon Grossman, un sociólogo de la Universidad de Cape Town en Sudáfrica, reflexiona sobre las continuas tensiones entre los participantes de la conferencia:

Una conferencia como ésta parece... presentar un refugio seguro donde tomar algunos riesgos. Podría fácilmente convertirse principalmente en una zona de confort en la que convergemos, como refugiados de los entornos, a menudo hostiles, de las universidades que no son progresistas.

(Grossman, 2002, p.1)

La visión que Grossman nos plantea es que, como educadores universitarios, no debemos solo jugar el juego académico, sino un juego que suene más radical:

Una cosa es decidir de qué lado estamos – así como la misión general de la PEN deja claro. Y existe otra que consiste en trasladar ésta en la lucha contra los que estás en el otro lado.

(Ibid, 2002, p.2).

Él nos buscó como académicos para mostrar con más sinceridad la exploración de nuestros dilemas, por ejemplo:

[T]enemos que recordarnos a nosotros mismos que estamos en las instituciones que son parte del problema… El desafío es precisamente volver atrás hacía el núcleo de nuestras rutinas y zonas de confort, donde la integridad será más desafiadas y comprometidas, y alterar las cosas

(Ibid, 2002, p.3).

Tercera conferencia: Braga – desarrollando praxis

La tercera conferencia de la PEN tuvo lugar en Braga, Portugal, en diciembre de 2004. Participaron personas de 8 países, otra vez más europeos, juntos con compañeros de Australia, Canadá y Sudáfrica. El programa volvió del formato académico de Barcelona a un acercamiento más informal, lo que fue facilitado por el pequeño número de personas implicadas y los crecientes vínculos entre un núcleo duro de participantes siempre presentes y cada vez más familiarizados con los demás contextos de trabajo, ideas y experiencias.

El programa de la conferencia incluyó una bienvenida por parte del núcleo central de la PEN, un articulo fundamental sobre educación popular y ciudadanía, seminarios temáticos sobre ‘universidades y educación popular’ y ‘artes, cultura y educación popular’, una mesa redonda sobre ‘voces globales y elecciones locales’ que incluía personas de Portugal, Sudáfrica, Australia y Escocia; una serie de talleres sobre diferentes acercamientos, ideológicos, metodológicos, culturales y lingüísticos a la educación popular y al final una sesión plenaria de reflexiones y proyectos.

Los temas y problemas estudiados en esta conferencia fueron similares en muchos aspectos a los de las conferencias anteriores – en palabras de Jonathon Grossman no hubo “ningún avance epistemológico” – y, curiosamente, todo el tema de ‘en y contra el Estado’ fue ensayado a través de las contribuciones la visita a dos ‘asociaciones populares’ portuguesas y las respuestas de muchos asistentes al congreso hacia su trabajo (muy apoyado por estado/UE). Pero, en general, el debate fue más de camaradería (pueda que más ‘confortable’ en términos de Grossman). Esto puede sucedido por dos razones principales. Primera, los participantes parecían más asediados - la reelección de Bush acababa de producirse y la solidaridad parecía ser un bien escaso. Pero al final lo importante fue el esfuerzo particular hecho para permitir la creación de espacios para un dialogo y una interacción relativamente no estructurados, eso gracias a ciertas medidas: el feed-back sobre la conferencia de Barcelona, la natural hospitalidad de los anfitriones portugueses y al tamaño limitado de la conferencia. Así, cuestiones y problemas fundamentales fueron masticados largamente en pequeños grupos, en los talleres y en las sesiones plenarias, mientras que los participantes del Norte aprendieron a descubrir el placer de la ‘comida lenta’ como una respuesta política al capitalismo global.

En sintonía con este estado de ánimo, no fue encargado ningún informe escrito sobre la conferencia. En su lugar hubo una extendida sesión plenaria final donde hablaron casi todos los participantes. Temas recurrentes fueron la educación popular bajo asedio y la necesidad de ‘recargar las baterías’, la importancia de ubicar nuestro trabajo en un análisis histórico de la educación y el cambio social radical, la necesidad de construir lazos de solidaridad en estas conferencias en particular, ampliar la red, construir alianzas estratégicas internacionales acerca de los propósitos comunes y establecer vínculos con los movimientos populares fuera de las universidades.

Cuarta conferencia: Maynooth – reafirmando lo local en lo global

La cuarta conferencia se celebró en Irlanda, en el abril de 2007, y fue acogida por el Departamento de Educación de Adultos y Comunitaria en el Campus de Maynooth de la Universidad Nacional de Irlanda. Participaron en total 48 personas de Irlanda, Reino Unido, Canadá, Portugal, España, Sudáfrica y Suecia.

El programa de la conferencia incluía una serie de interacciones y conversaciones, seminarios en sesiones plenarias, mesas redondas, talleres, ‘mercado’ de experiencias e historias, así como oportunidades para la convivencia. Ya que el espectro de los temas individuales discutidos es inevitablemente amplio, es igualmente inevitable que algunos parecen dominar en diferentes puntos del tiempo y en diferentes contextos. El contexto irlandés (en aquel momento) fue testigo de una economía en expansión pero, detrás de los proyectos y de los planes del gobierno, existían notables aumentos en la desigualdad y el silenciamiento de las voces de la comunidad que pedían un cambio. Reafirmar lo local en los procesos mundiales más amplios es, en tales circunstancias, una tarea educativa importante, sobre todo en términos de abordar la creciente diversidad étnica y la necesidad de desarrollar la solidaridad tanto a nivel local como a través de campañas mundiales. En tales contextos, el lenguaje de las preocupaciones locales está abierto a la manipulación y a la despolitización del Estado, a través de planes patrocinados, y la tarea de los educadores populares es mantener abierta la opción de un cambio radical.

Peter Taylor, en una reseña de la conferencia, señaló que

[U]na visión recurrente, a medida que avanzábamos hacia la sesión final de la conferencia, fue que teníamos que desarrollar un optimismo saludable para el futuro, pero también hay que seguir para ser tan incómodos como sea posible - para desafiar lo gris, el conformismo y la manipulación.

(2008, p.7).

Quinta conferencia: Sevilla - Crisis y Resistencia

La quinta conferencia fue planificada para Edimburgo en 2010 pero fue cancelada a causa de los problemas de viaje surgidos a raíz de las erupciones volcánicas en Islandia. En su lugar fue reprogramada para ser realizada en Sevilla en septiembre de 2011 y fue acogida por el Instituto Paulo Freire de España en colaboración con la Universidad de Sevilla. Participaron 58 personas provenientes de España, Portugal, Reino Unido, Irlanda, Canadá, Australia, Bélgica, Sudáfrica y EEUU.

El tema de la crisis y la resistencia a un neo-liberalismo que mina el papel y el propósito de las universidades, denigra a las instituciones públicas, revierte la provisión de bienestar y disminuye la vida de las personas en las comunidades, fue fundamental para los temas de la conferencia. El programa comprendía una mezcla de sesiones plenarias, talleres, estudio de casos, proyecciones de películas, encuentros informales y un fuerte sentido de camaradería cimentado a través de dificultades comunes compartidas por los participantes y la naturaleza de camaradería de la conferencia. El programa incluía aportaciones, en sesión plenaria, de los activistas locales en los trabajo de base en Andalucía, la puesta en común de experiencias en el ámbito académico por parte de varios participantes, el análisis del profundo impacto del neoliberalismo en las universidades – en particular en Portugal e Irlanda - educación popular y enseñanza, aprendizaje en los movimientos sociales incluyendo trabajo educacional en grupos de apoyo en ámbitos de HIV y de SIDA, el impacto de la internacionalización y de la globalización en la educación superior, entre otras cosas.

La mezcla entre estructuración e informalidad en el programa sirvió para reforzar la cultura de abertura, experimentación y apoyo que los participantes valoran. Puede que algunos de los feed-backs, no solicitados, de los participantes den una mejor idea del valor que mantuvo el encuentro. Presentamos sólo algunos de los muchos comentarios dirigidos a los organizadores después del evento:

“... Gracias a todos los que hicieron de esto una experiencia estimulante y agradable, sostenedora y alentadora, por no decir inspiradora... ‘‘

“.. se ha tratado de una gran conferencia que no olvidaré...”

“Después de dos días de vuelta al trabajo, ya estoy empezando a sentir como si sucedió en otro mundo (como supongo que en cierto modo ocurrió), pero estoy lleno de muy buenos recuerdos de compromiso, las historias inspiradoras de la resistencia, algunas grandes discusiones...”

“fue una experiencia agradable y cálida, especialmente como asistente a la PEN por primera vez, así como estimulante e interesante...”

“Gracias por la continuación de las tradiciones de la PEN de volver a conectar con viejos amigos y la introducción de otros nuevos en un espacio muy positivo para la resistencia.”

“¡Fue un encuentro memorable e inspirador! Me sentí honrado de estar ahí y me gustó mucho el ambiente genuino de la conferencia”.

“Volví cansado (del viaje) y revitalizado (de las conversaciones) lo que es una mezcla maravillosa.”

Conclusión

Los académicos, como otros educadores, necesitan reconocer que la educación es una condición necesaria y no suficiente para el cambio social, económico y político. Sin embargo, la educación puede tener un papel esencial que desempeñar - al menos en la provisión de recursos teóricos y prácticos para el cambio. Es en este sentido que el compromiso con la praxis debe seguir siendo el núcleo de la relación entre la educación popular y el mundo académico. El compromiso del mundo académico en la educación popular será siempre una lucha que deberá estar situada en todas las cosas que se espera que los académicos hagan. Para explotar la autonomía académica de forma significativa, es necesario involucrar dialécticamente las oportunidades y las limitaciones del mundo académico. Siempre hay nuevos espacios por abrir y nuevas conexiones por hacer. Este proceso es mucho más creativo y agradable en compañía de otros, lo cual es una de las razones para la existencia de la Popular Education Network.


Bibliografía

Crowther, J., Galloway, V. and Martin, I. (2005). Popular Education: Engaging the Academy. Leicester: NIACE.

Grossman, J. (2002). PEN Conference 2002: comfort for refugees, or a collective opportunity to renew some self-directed challenges? A personal view. Concept,12 (2), 1-3.

Martin, I., Crowther, J., Galloway, V., Johnston, R. and Merrill, B. (1999). A Meeting of Minds. Adults Learning, May 1999, pp 9-12.

Taylor, P. (2008). Different paths to home: a review of the 4th International Popular Education Conference. Concept,11(2), 7-8.

von Kotze A. and Cooper L. (2001). Popular Education Network Conference: Engaging the Academy. Concept,11(1), 22-23.

Williams, R. (1977). Marxism and Literature. Oxford: Oxford University Press.


[1] Este artículo se basa, y actualiza, en la historia de la PEN, que en su origen fue escrita por Crowther, J., Johnston, R. Martin, I and Merrill, B. en (2006) ‘Defending the radical margins of university adult education’ en Antikainen, A., Harinen, P and Alberto Torres, C (eds.) In from the Margins, Rotterdam: Sense Publishers, pp 53-64.


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